Benjamin Booker nació en 1989 en Virginia y más tarde se trasladó a Florida. Desde joven sintió una fuerte atracción por la música. Durante su adolescencia, acudía a todos los conciertos punk DIY que se organizaban en la ciudad. Estudió periodismo en la Universidad de Florida con las miras puestas en el periodismo musical. Al acabar la carrera, se mudó a Nueva Orleans donde comenzó a dar conciertos en solitario.

En 2012 saca su primera demo y el tema “Have You Seen My Son?” comienza a sonar en las radios locales. Un año más tarde empieza a girar en formato eléctrico acompañado por un batería y firma con ATO Records la producción de su futuro álbum.

En diciembre de 2013 graba ese primer disco, titulado como él mismo, en Nashville. Tras un primer single, “Violent Shiver”, el elepé ve la luz en agosto de 2014. En muy poco tiempo, el álbum se metió entre los diez primeros en el ranking de mejores álbumes independientes de Billboard. Benjamin Booker supo traducir todo su talento en éxito. Entre sus influencias, él mismo cita The Gun Club, Blind Willie Johnson y T. Rex.

Las influencias de Benjamin Booker, que tocan el blues, el rock, el soul e incluso el punk, se aderezan con una voz embriagadora que al principio tal vez te resulte áspera, pero que después disfrutarás.

El largo se destapa con “Violent Shiver”. Un riff rockabilly al estilo Chuck Berry abre, pero de pronto la rasgada voz de Benjamin irrumpe en la melodía. Un tema agresivo y provocador que abre el trabajo de la mejor manera posible.“Always Waiting” empieza con cautela hasta que un rasgueo contundente te pilla con la guardia baja. Una febril guitarra marca el paso. Es una pista de subidas y bajadas. Tempos rápidos y lentos se alternan pese a su brevedad. “Chippewa” huele a whiskey y psicodelia. Un Hammond entra en acción y el ritmo percusivo te hará agitar la cabeza. La guitarra se satura hacia la mitad del corte y nos encontramos con el primer solo. Un track que parece sacado del L.A. Woman de los Doors. “Slow Coming” es una balada acompañada de nuevo por el órgano. Una apacible guitarra nos evade del mundo y la penetrante voz de Benjamin se hace aún más presente. Es una voz que parece curtida por los años y por el alcohol y, sin embargo, resulta joven, llena de vitalidad.

Más rasgueos salvajes son los que nos encontramos en “Wicked Waters”. Un Hammond activo y la rotunda guitarra aderezan y abren paso a “Have You Seen My Soon?”, otra explosión de sonido. Blues, rock y punk se mezclan para dar paso a este frenético corte. Cuando este parece haber concluido, resurge con un solo de batería y después una guitarra azotada por la ira. De nuevo, “Have You Seen My Soon?” parece haber concluido. Sin embargo, la misma guitarra vuelve para marcarse un solo penetrante y eficaz.

La falta de variedad es constante a lo largo del disco, cayendo en la repetición de los mismos recursos tanto instrumentales como vocales.

Spoon Out My Eyeballs” es otro corte lento. La voz destaca por encima de todo y luego la canción rompe con aires veraniegos y psicodélicos. Al final, una guitarra Lo-Fi te placa en un ritmo imparable. “Happy Homes” es un viaje lleno de Hammond y potente percusión. En la misma línea de lo anterior, Benjamin te transporta por un camino a medio camino entre la psicodelia y el rock, de nuevo claramente inspirado en The Doors. Volvemos a los temas lentos con “I Thought I Heard You Screaming”. La paz y el sosiego nos acompañan en esta pieza atmosférica. Este primer trabajo de Benjamin Booker es una continua alternancia de composiciones pausadas con otras más furiosas. “Old Hearts” se basa en un fuerte rasgueo mientras sonidos indies se entremezclan en un corte de sonido moderno, sonido del siglo XXI.

Como no podía ser de otra forma, nos encontramos ahora con una canción lenta, que nos encamina hacia la recta final del álbum. “Kids Never Growing Older” es otro ejemplo de comienzo ambiental para luego romper entre platillos y distorsión. El último corte, “By The Evening”, empieza calmado y apaciguador con una guitarra acústica. Al final, este rompe y se electriza. Es un tema que bien puede resumir el trabajo. Su profunda voz es acompañada de subidas y bajadas, temas lentos y temas coléricos.

Benjamin Booker – Benjamin Booker

8.0

El álbum debut de Benjamin Booker nos muestra todo el talento de este joven y marca un estilo muy característico. Las influencias, que tocan el blues, el rock, el soul e incluso el punk, se aderezan con una voz embriagadora que al principio tal vez te resulte áspera, pero que después disfrutarás. Así comienza lo que probablemente sea una larga andadura.

  • Un estilo bien marcado.
  • Un debut en general bastante sólido.
  • Se respira juventud en todas las piezas.

  • Repetido uso de los recursos tanto instrumentales como vocales. Se echa de menos más variedad.

Compartir