NUNATAK

Hace dos años, el grupo cartagenero Nunatak se dio a conocer con la publicación de su primer EP (de mismo nombre que la banda) sin haber tocado previamente en directo, algo que no supuso problema alguno para la aceptación por el público de su primer trabajo, emocionando a la crítica.

La presencia de la naturaleza en esta banda es más que evidente y definitorio en el resultado final de su sonido, desde el nombre del grupo (Nunatak son zonas de tierra que sobresalen en un glaciar, como islas naciendo en el hielo, vinculadas a un sentimiento de esperanza y positivismo) hasta las letras, pasando por la composición en general, donde incluyen sonidos propios de entornos naturales como agua, viento o pájaros.

En marzo de 2014 publicaban su primer LP, “Nunatak y las Luces del Bosque”, que contiene 10 pistas llenas de grandiosidad y un sonido difícil de etiquetar. Han conseguido llegar a algo muy propio y vinculado con la naturaleza, un sonido muy rico en cuanto a variedad, cuidando al milímetro el resultado final. Etiquetados como un grupo que hace folk épico o folk pop positivo y comparados con los contemporáneos Arcade Fire, Mumford & Sons o Beirut, que también les han influenciado.

[pullquote]Han conseguido llegar a algo muy propio y vinculado con la naturaleza, un sonido muy rico en cuanto a variedad, cuidando al milímetro el resultado final.[/pullquote]

Vuelven con un álbum más extenso y un sonido más maduro. Melodías ligeras, tratadas con sumo cuidado, que encierran mucha complejidad en matices y variedad de sonidos; la mezcla de capas instrumentales crea un sonido mucho más rico y lleno de matices que dotan de mayor complejidad a todas las piezas, sin hacerlas pesadas o demasiado densas. No es de extrañar, ya que cada uno de sus ocho integrantes: Adrián (Ukelele, guitarra y voces), Dumdaca (batería y percusión), Gonzalo (guitarra y voces), Nando (bajo y voces), Arnelio (batería y percusión), Viwe (teclados), Erin (violín y voces) y José (trompeta) aporta algo diferente que encaja a la perfección en el sonido final, además de la participación conjunta de todos los miembros del grupo en las composiciones, algo que también lo diferencia del primer EP, que refería unos cortes más individualistas.

Abre el debut el tema “Soy Viento, Soy Fuego”, con un ritmo rápido y enérgico, una melodía que mezcla guitarras, trompeta, percusión y con tintes de música celta. Habla sobre la fuerza que puede tener una idea y de la capacidad que tiene la gente para unirse y luchar por un mismo propósito, además de llevar la naturaleza a cada historia: “Vientos con historias que aún no se han narrado… Bosque, eterno manantial, un rumor lejano…”. Le sigue la enérgica “La Cuarta Dimensión”, que continúa en la misma línea que la anterior, con un tono alegre y muy ligero y cuya letra desprende optimismo y esperanza. La mezcla de instrumentos es evidente y el resultado es esta composición llena de matices y cambios de ritmo, que en ningún momento rebaja el tono.

Con un punteo muy sutil al que se van incorporando los demás instrumentos comienza “El Camino”, el tema más conciso del disco, que es enteramente instrumental. La brevedad y esa condición de fragilidad dada por la claridad con la que quedan encadenados y marcados todos los sonidos, por esa sencillez con que todo parece hecho, por la fluidez con la que empieza y por la forma repentina en la que finaliza, hacen que incluso sin estar dotada de muchos artificios, sea una de las pistas más valiosas del álbum.

En contraposición a la anterior aparece “Luna”, más parecida a las dos primeras pistas y que vuelve a ser una canción en la que la batería toma el protagonismo, estableciendo un ritmo rápido y constante en el que aparecen los demás instrumentos en momentos puntuales, con especial importancia para las guitarras y la trompeta. El desarrollo de la letra es uno de los más importantes del álbum y cuenta con un trasfondo muy intenso.

Marcando la mitad de “Nunatak y las Luces del Bosque”, la trompeta da el comienzo de “Luz En Su Voz”, transportándonos inmediatamente a otro mundo completamente distinto, en el que todos los instrumentos quedan perfectamente mezclados, creando una melodía preciosa, llena de tintes épicos, resuelta de manera excelente y en la que la guitarra adquiere más protagonismo en momentos puntuales. Algo diferente a lo escuchado en las composiciones anteriores.

La sutileza con la que empieza “Hoy” viene dada por la repetición de los acordes de guitarra que marcan todo el desarrollo de la pista. Se van añadiendo los demás instrumentos sin perder ese ágil y cuidado ritmo que hacen de esta composición una de las más folk del álbum, recordando a Mumford & Sons.

El punto de inflexión del disco viene con “Más Al Norte”, la primera pista que transmite un tono más melancólico y triste. Aunque el ritmo no se ralentiza en ningún momento (derrocha vitalidad y fuerza, caracterizado sobre todo por la percusión), hay algo que transmite ese sentimiento más nostálgico, como la melodía del violín o la voz levemente más apagada.

Turno para otra composición instrumental, “Miscelánea”. Con un tímido comienzo de acordes de guitarra, se anima a medida que se van incorporando los demás instrumentos y da como resultado una pieza que rebosa energía. El ritmo rápido ayuda a aligerar la carga del tema anterior y supone algo diferente dentro de la segunda mitad del álbum. Termina siendo una mezcla instrumental muy rica y desarrollada.

Casi a punto de terminar, aparece “Viajar Al Final”, un tema en un tono más alicaído quizá, en el que se contraponen versos de ilusión y desesperanza, “Me resisto a creer que no te volveré a ver… He viajado hasta el final (del miedo y del recuerdo)… Toda mi realidad (se pierde entre tus dedos)… Y no hay nada más…”, y que también extrapola esa contraposición a la melodía, ya que lo que empieza como algo que se intuía más optimista termina con una melodía más lenta, dominada por los violines, rebajando el ritmo general de todo el álbum y estableciendo un vínculo con el corte que cierra el álbum, “Entre Los Árboles”. Protagonizado por sonidos de un bosque y el de instrumentos de cuerda, la voz principal se desdibuja y se mezcla con la recopilación de sonidos, haciéndonos viajar, transportándonos directamente al entorno más natural que podamos imaginar y dejándonos con un sentimiento de esperanza y tranquilidad insuperable. Un final para un álbum debut que supera con creces las expectativas y nos deja con ganas de más.


Nunatak – Nunatak y las Luces del Bosque


  • A pesar de esa actitud positivista, sus composiciones revelan siempre un trasfondo más denso y lleno de significado.
  • Desarrollo instrumental inmejorable. Todas las composiciones están cuidadas al mínimo detalle.
  • Las 10 pistas tienen una condición de ligereza que anula cualquier posibilidad de que el álbum se haga pesado o repetitivo.

  • En conjunto, ninguna composición destaca sobre los demás. Se pierde así el poder identificar un álbum gracias a una o dos pistas que sobresalgan sobre la unidad.

PÁGINA DE ARTISTA

6.5

Mezcla perfecta de voces, instrumentos y sonidos componen el primer álbum de Nunatak. Consiguen trasladar al oyente a otra dimensión en la que las capas de mezcla instrumental crean una atmósfera llena de armonías complejas, con una textura acústica y muy cercana a pesar de lo cuidado y mezclado que está el sonido; consiguen representar luces y sombras, despertar sensaciones encontradas y dirigirnos hacia un positivismo extraordinario.