MUSE

Todos los comienzos son difíciles y, a pesar de que estamos hablando de Muse, su inicio no podía ser menos. Aunque a la banda británica le sonrió la suerte, las críticas en su arranque fueron constantes por asemejarse demasiado a Radiohead e incluso eran considerados una banda tributo. Gracias al lanzamiento de “Showbiz”, su primer álbum, consiguieron poner sobre la mesa sus proyectos como una auténtica banda con un estilo que poco a poco se iría definiendo, hasta llegar a los Muse que conocemos hoy en día.

Comencemos a contar la historia desde el principio. Allá por los años noventa, entre hits del momento como “Smells Like Teen Spirit”, “Losing My Religion” o “November Rain”, tres adolescentes de Devon empezaban a dedicarse a esto de la música sin ni siquiera plantearse dónde llegarían en el futuro.

Cada uno comenzó a tocar en una banda de su colegio sin apenas conocerse. Por un lado, Matt dominaba ya el piano y comenzaba a mejorar su destreza con la guitarra en Carnage Mayhem, mientras que Dominic era el batería de Gothic Plague. Ambos coinciden en el mismo instituto y se hacen amigos. Llegados a este punto, Matt deja su grupo porque considera que la banda de Dom es mejor. Más tarde y gracias a esta separación, el futuro vocalista de Muse puede incorporarse a Gothic Plague como guitarrista. Después de un tiempo los otros componentes del grupo se marchan, dejando solos a los dos amigos que, lejos de pensar en dejar este mundillo, piden ayuda a Chris (que hasta entonces era el baterista de Fixed Penalty) y este se incorpora tras tomar algunas clases de bajo.

Es entonces cuando por fin los tres británicos forman una banda juntos, bajo el nombre de Gothic Plague, que en 1994 cambiaría a Rocket Baby Dolls. Llegados a este punto y con su nuevo nombre, los Rocket Baby Dolls cambiaron su apariencia. Y es que por aquellos años la estética gótica estaba a la orden del día, así que los de Devon simplemente tuvieron que unirse a esta apariencia para lograr un pequeño empujón que les era necesario.

Así, participaron en una competición de bandas que se les planteaba como una protesta. Pero cuando finalmente triunfaron en el escenario, se dieron cuenta de lo que tenían entre manos y comenzaron a tomárselo todo mucho más en serio, renunciando incluso a la universidad por la música. Este cambio de perspectiva obligó a cambiar su nombre por el de Muse.

Una historia propia de una película musical en la que parece que el destino juega el papel protagonista.

[pullquote]En este primer largo de Muse nos encontramos con un sonido mucho más puro y simple. Es un comienzo más natural, donde sobresalen algunos temas que han destacado durante toda su carrera.[/pullquote]

Pronto comenzaron los conciertos en el ring de boxeo de su instituto o las actuaciones en pubs y clubs, propias de los inicios de cualquier banda británica. Lanzaron sus dos primeros EPs en 1998 (“Muse” y “Muscle Museum”), logrando una pequeña fanbase que cada día crecía un poco más, sobre todo después de captar la atención de algunos locutores de radio o de la NME.

Después de lograr un sello discográfico grabaron su primer álbum, “Showbiz“, con John Leckie, uno de los productores británicos más exitosos de todos los tiempos que ha producido bandas como Radiohead o Pink Floyd. Se publicaría en 1999 y en este primer largo de Muse nos encontramos con un sonido mucho más puro y simple. Es un comienzo más natural, donde sobresalen algunos temas que han destacado durante toda su carrera. Todavía no nos topamos con el sonido arreglado, los experimentos musicales y las diferentes y curiosas combinaciones melódicas a las que ahora nos tienen acostumbrados los de Devon. Pero, a pesar de esto, sigue sonando a Muse.

El elepé comienza con “Sunburn”. Uno de los mejores cortes del álbum que con la melodía del piano de fondo empieza despacio para estallar más tarde en un “She burns like the Sun” que pone los pelos de punta. Después, el piano vuelve a arrastrarnos a una calma esta vez menos intensa por el ritmo ágil que ha tomado la canción. La letra, bastante acertada, y un estribillo capitaneado por el sonido del bajo de Chris son los otros dos elementos que convierten la pista en una de las mejores del disco. Como ocurre en otros álbumes posteriores de Muse, un inicio potente que deja con ganas de más.

[pullquote]Todavía no nos topamos con el sonido arreglado, los experimentos musicales y las diferentes y curiosas combinaciones melódicas a las que ahora nos tienen acostumbrados los de Devon. Pero, a pesar de esto, sigue sonando a Muse.[/pullquote]

Continuamos con “Muscle Museum”, el tema que daba nombre a su segundo EP. Este título que a primera vista puede parecer un tanto ilógico, tiene una explicación racional: “Muscle” y “Museum” son las dos palabras que suelen aparecer en los diccionarios antes y después de “Muse”. Una de las canciones que suele colarse en los rankings de las mejores composiciones de los británicos y que trata sobre el conflicto de no saber realmente qué es lo que realmente se quiere.

Tras este comienzo en dos tiempos que realmente logra que sigamos escuchando el largo, llega “Filip”. Con mucha guitarra en su inicio, es un tema rápido pero que no está a la altura de los anteriores. El bajón a mitad de la canción desde luego no ayuda a considerarla entre las mejores de “Showbiz”.

Falling Down” continúa esta tónica descendente después de los dos primeros cortes. Es un tema mucho más apagado, en el que Matt alcanza registros bastante agudos y su voz se convierte en la protagonista indiscutible. Tiene algún momento que recuerda incluso a Queen en “Bohemian Rhapsody”, pero queda eclipsada por “Cave”. Esta es una canción mucho más potente, con más guitarra… en definitiva, mucho más parecida a los Muse que conocemos ahora.

[pullquote]Al igual que en otros discos posteriores, Muse se enfrentan a la problemática de que escuchamos bastantes composiciones que pasan desapercibidas dentro del conjunto.[/pullquote]

Después de este pequeño altibajo, el álbum vuelve a recuperar el tirón de su inicio con “Showbiz”. Esta vez nos encontramos ante uno de los clásicos de los británicos, de esos que conoce prácticamente todo el mundo. No podía ser de otra manera teniendo como protagonista central el sonido de la guitarra y la voz desgarrada de Matt haciendo estragos.

Unintended” impone la calma y la tranquilidad de nuevo. Una balada capaz de ponernos los pelos de punta al escuchar la voz de Matt susurrando una letra muy trabajada. En este sentido, el corte recuerda a canciones como “Soldiers Poem”, que aparecerán en trabajos posteriores. Prácticamente en la recta final del disco nos encontramos con “Uno”. Esta canción tiene un inicio bastante heavy que pronto se ve diluido. Después, el corte adopta un ritmo más apagado con algunos altibajos. De esos temas que parecen una montaña rusa con tantas subidas y bajadas de ritmo. En cambio, “Sober” mantiene un ritmo bastante rápido. Es un tema potente que nos hace encarar la recta final del álbum con mucha energía.

En este desenlace del elepé, “Escape” nos aporta ese puntito de calma con sabor a despedida característico de cualquier final, mientras que “Overdue” tiñe el momento de positivismo con muchos cambios de ritmo. “Hate This and I’ll Love You” concluye el disco con los sonidos suaves de la guitarra de fondo y algún que otro momento en el que Matt se viene arriba. Un broche de oro para poner punto y final a un primer álbum en el que Muse comienza a dejar ver su potencial, aunque todavía les queda mucho por pulir. Es 1999.


Muse – Showbiz


  • Este álbum es una pequeña muestra de lo que podrá alcanzar la banda británica en un futuro.
  • Un buen inicio con “Sunburn” y “Muscle Museum”, que deja con ganas de más.
  • Sonido natural, sin demasiados arreglos ni artificios.

  • Todavía falta mucho por pulir en este “Showbiz”, y se nota.
  • Al igual que en otros discos posteriores, hay bastantes composiciones que pasan desapercibidas dentro del conjunto.

PÁGINA DE ARTISTA

6.4

“Showbiz” comienza a sentar las bases de una banda que se ha convertido en una de las más importantes del panorama rock británico. A pesar de las críticas que llovieron sobre el trío de Devon en sus inicios, con este elepé consiguen redefinirse con algunos temas que realmente merecen la pena y que han estado presentes durante toda su carrera musical.