OF MONSTERS AND MEN

Pocos músicos y bandas islandesas han dejado una marca en el panorama internacional. Sígur Ros, Björk, aquella mujer de Eurovisión que quedó octava en el certamen… Vale, fuera bromas. No obstante, cuando el proyecto original de Nanna se convirtió en una colaboración asidua con su fiel compañero vocal y a la guitarra Ragnar, sabía que las cosas empezarían a ir bien. Aunque no sólo él, también se incorporaron Brynjar a la guitarra y Arnar frente a la batería y los coros, y más adelante darán la bienvenida a dos miembros más: Arni al acordeón y el teclado, y Kristján al bajo. De esta manera surge Of Monsters and Men.

Dieron el pistoletazo de salida en su carrera musical después de haber ganado un famoso certámen nacional en Reikjavík. Esto les supuso una ayuda considerable para grabar el que es su primer álbum de estudio, “My Head Is an Animal“. Producido por Records Records en el año 2011 (llegaría en 2012 al resto del globo), su primer single “Little Talks” acabó por casualidad en manos de una emisora de radio de Filadelfia, lo que conllevaría un éxito arrollador en territorio estadounidense. Bajo el sello de Universal Records, la música de esta banda de folk aterrizó por todo el mundo y en Europa, sobre todo, generará un fuente reconocimiento al sexteto.

“My Head Is an Animal” conforma un conglomerado de estribillos muy pegadizos y composiciones oscilando al folk más tradicional y elaborado. En una primera escucha puede resultarnos que beben de influencias como Mumford And Sons o sus compatriotas Sigur Rós, pero más allá de un sonido limpio y atractivo, esconde un cuento con moraleja en numerosas pistas de su álbum debut. Queda retirada la costumbre de hablar de uno mismo y sus sentimientos y se decantan por improvisar y recrear en pequeñas historias la realidad y el conflicto humano en los que nos vemos envueltos.

Damos paso al entrante del elepé: una poderosa canción de protesta ecológica titulada “Dirty Paws“. Por el horizonte suenan guitarras acústicas que luego atacan ferozmente a ritmo de una batería solemne y belicosa. Nanna y Ragnar fusionarán sus voces a partir del minuto cero inmersos en la historia de una máquina que destruye a su paso todo un bosque lleno de criaturas aterradas por su presencia.

Le sigue “King and Lionheart“, que en la misma tesitura que su antecesora, relata la historia de una invasión, en la que sus protagonistas permanecerán en su reino sin que estos se salgan con la suya: “And as the world comes to an end, I’ll be here to hold your hand because you’re my king and I’m your lionheart“.

[pullquote]”My Head Is an Animal” conforma un conglomerado de estribillos muy pegadizos y composiciones oscilando al folk más tradicional y elaborado.[/pullquote]

Mountain Sound” despeja el cielo de nubes y dudas para la persona que quiere seguir su camino sin que nada ni nadie lo domine. Este corte suena mucho más optimista que los anteriores, mientras el teclado de Arni marca la danza con la que estos dan la espalda a los problemas. La banda en conjunto manifiesta a gritos dormir hasta que el Sol se ponga o correr por los bosques sin tener en cuenta lo que un día fueron. Sin duda, una elección acertada como single del grupo. A continuación suena con dulzura “Slow and Steady“, donde incorporan coros, solos instrumentales largos, eléctricos y despreocupados, y de nuevo gran compenetración entre los dos cantantes.

Los islandeses se suben a lomos de una ballena en “From Finner“, una pista que va cobrando alegría y diversión en su escucha con la incorporación de ritmos eminentemente tradicionales y acordeones que simulan el mar bravío por el que navegan con su nueva y fiel compañera: “After every sunny day came a stormy night, that’s when finner would say: keep your heads held high“. Finaliza en un ensordecedor eco para dar paso a las trompetas que marcarán el camino de un fantasma que persigue a su mujer para conversar con ella.

De esto va “Little Talks“, canción por la que el sexteto se ha hecho famoso en todo el mundo. A gritos le dicen a su protagonista que escape hasta encontrarse con su difunto amor; ella esperará hasta su muerte para reunirse con él. “Six Weeks” no suena muy distinta a lo que hasta ahora hemos escuchado. Vuelve a repetirse la fórmula de instrumentales largos y coros vociferados y adictivos.

Nanna posa melancólica golpeando una pequeña pandereta para “Love Love Love“. Se siente mal por no poder querer a alguien no correspondido, y le dedica una delicadísima balada de desamor para que comprenda que lo mejor es estar lejos. Para ello le acompaña un acordeón desafinado, débiles acordes de un piano sintetizado y acordes a la guitarra. Pero en “Your Bones” la batería vuelve a dar guerra para contar otro cuentro tradicional, muy del estilo de la literatura de Tolkien o C. S. Lewis. Ragnar le canta una despedida a su amigo, con tal de que este se esconda y sobreviva a la difícil realidad: “So hold on. Hold on to what we are. Hold on to your heart“. Menos épica aunque más folky suena “Sloom“, una de las pocas canciones del disco que podrían pasar desapercibidas dentro del conjunto, que aun así no deja de desentonar con la esencia de su música.

El debut de Of Monsters and Men finaliza con dos pistas más, totalmente contradictorias melódicamente hablando: “Lakehouse” se postula entre una de las más poderosas en cuanto a instrumentación se refiere. Además reutilizan la fórmula del coro adictivo, ideal para gritar en medio de un festival de música, pero pasa todo lo contrario con “Yellow Light“. La esperanza deja de residir en las oportunidades que ofrece el exterior, por lo que hay que fiarse uno mismo de su instinto, o bien confiar en la persona indicada. Percusión lenta, metalófono vulnerable y coros en la lejanía, estos son los ingredientes para conseguir un final amargo, decadente, pero adecuado.


Of Monsters and Men – My Head Is an Animal


  • La compenetración vocal entre Nanna y Ragnar, dependiendo del resto de sus compañeros, es sublime.
  • Las historias con moraleja de la banda islandesa marcan la diferencia entre muchos de sus contendientes en el género folk-pop.
  • Provenientes de una tierra oscura y fría han sido capaces de componer canciones joviales, con estribillos pegadizos y coros adictivos.

  • A pesar de su cuidada elaboración, le sobra minutos de solos instrumentales.

PÁGINA DE ARTISTA

8.2

Islandia apuesta fuerte por el encantador toque folk de Of Monsters and Men que con su disco debut “My Head Is an Animal” han hecho eco por todo el mundo. Se diferencian del resto por componer un elepé cargado de coros adictivos, ritmos joviales e historias que lejos de resultar una autobiografía pretenden engatusar a su público con moralejas de lo más peculiares.