BOB DYLAN

El 22 de marzo de 1965 nacía el nunca lo suficientemente reivindicado “Bringing It All Back Home” de Bob Dylan. Cualquier publicación musical que se precie tiene una entrada dedicada a este gran disco. ¿Qué podemos aportar desde aquí que no se haya dicho antes sobre el quinto disco de Mr. Zimmerman? Seguramente nada, pero cualquier excusa es buena para hablar de Bob Dylan.

Para comprender la grandeza de este álbum resulta necesario acercarse a los cuatro primeros trabajos de Bob Dylan, así como prestar atención a lo que había sido el rock hasta 1964, y es que con “Bringing It All Back Home” Dylan no sólo cambiaría SU música sino LA música. Pasando del folk al folk-rock, Dylan (además de conseguir un buen puñado de enemigos) convirtió el rock en un estilo mucho más intelectual y serio consiguiendo que sus letras fueran más allá de los temas de siempre. Esta influencia fue fundamental para muchos grupos que estaban emergiendo en ese momento y que tras fijarse en Dylan viraron hacia un rock más complejo e introspectivo (y si no que le pregunten a los Beatles).

Al hablar de “Bringing It All Back Home” estamos hablando, ante todo, de un álbum de cambio que nos presenta a un Dylan menos comprometido a la vez que más eléctrico. Este cambio resulta evidente si escuchamos al Dylan de “The Freewheelin’ Bob Dylan” (1963) y “The Times They Are A-Changin’” (1964) en el que los derechos civiles y la inquietud ante una Tercera Guerra Mundial estaban presentes a través de canciones protesta como “Blowin in the Wind”, “Talkin’ World War III Blues”, o la propia “The Times are A-Changing”. El cambio no resulta tan brusco (en el apartado lírico) si escuchamos con atención el “Another Side of Bob Dylan” (1964), que supuso un primer paso en esta ruptura con la canción protesta centrándose en temas como el amor, lo que para algunos críticos de la escena folk indicaba que Dylan había perdido su empatía y compromiso social enmarañándose en la paranoia de la fama.

Por otra parte, la aparición en escena de The Beatles no es baladí ya que Bob Dylan influyó tanto en ellos como viceversa. Esta influencia de la música de The Beatles en la obra de Dylan ha sido reconocida por él mismo en diversas entrevistas admitiendo la impresión que le causaron las primeras composiciones de los de Liverpool: “Sus armonías y acordes eran escandalosos, escandalosos… estaban señalando la dirección de por dónde debía ir la música“. Incluso hay quien afirma que Dylan se hizo con su primera guitarra eléctrica tras escuchar estas canciones.

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A todo esto hay que añadir que Dylan, sin quererlo, se había convertido en una especie de Mesías para los seguidores del folk. Algunas declaraciones de esos años nos muestran a un Dylan harto de involucrarse y de portar la bandera ideológica de la progresía. Así, el abandono de la canción protesta y electrificación de su sonido supusieron para el cantautor una verdadera liberación.

No voy a decirles que soy el luchador de la gran causa ni el amor universal o el gran geniecillo o lo que sea. Porque no lo soy, tío. ¿Para qué confundirles?”.

Por último, y para terminar de entender el contexto de esta obra, es necesario hablar de las drogas. Y es que fue en abril de 1964, en pleno proceso de composición de lo que sería “Bringing It All Back Home”, cuando Dylan vivió su primera experiencia con el LSD. Este consumo de drogas psicodélicas resulta fundamental en el cambio lírico que se produjo en Dylan que, como hemos señalado, abandonó el compromiso político dirigiéndose hacia unas letras más individualistas y surrealistas en las que el compositor comenzó a hacer uso de personajes variopintos, monólogos y grotescas narraciones. Sin embargo, Dylan, muy consciente de sí mismo y de querer llevar su música un paso más allá en aquel disco, nunca ha admitido que este coqueteo con las drogas tuviera fines artísticos. Antes bien, lo achaca a la crisis sentimental que vivió tras la ruptura con su pareja, Suze Rotolo. En palabras del propio Dylan: Tras el fin de la relación, estuve colocado, muy colocado durante un tiempo. Quiero decir, realmente muy colocado“.

En cuanto a lo realmente importante, las canciones, el álbum contiene once tracks. Los siete primeros se encuentran en la cara A, la más eléctrica, en la que Dylan juega por primera vez a ser una rock star (y le sale fenomenal) haciendo uso de ritmos más ágiles con estructuras muy cercanas al blues.

El disco comienza con Dylan recorriendo apresuradamente las estrofas de “Subterranean Homesick Blues” en las que queda patente su transformación lírica: “Johnny’s in the basement, mixing up the medicine… (¿alguien dijo drogas?).

Se trata de una canción con un ritmo muy rhythm and blues en la que el cantautor es apoyado por un buen número de músicos de estudio, fundamentales para llevar a cabo esta metamorfosis. La canción fue acompañada por uno de los primeros vídeos musicales de la historia, protagonizado por un joven Bob Dylan que va mostrando en diferentes carteles fragmentos de la letra de la canción de manera sincronizada con la música (o al menos lo intenta).

[pullquote]Pasando del folk al folk-rock, Dylan convirtió el rock en un estilo mucho más intelectual y serio consiguiendo que sus letras fueran más allá de los temas de siempre.[/pullquote]

En “She Belongs To Me” encontramos una composición de corte más clásico. La letra es ciertamente irónica ya que el título “Ella me pertenece” contrasta con unos versos que nos presentan a una mujer fuerte “que tiene todo lo que necesita y que nunca tropieza” a la que Dylan admira y respeta (¿Joan Baez?). “She’s got everything she needs, She’s an artist, she don’t look back.

Maggie’s Farm” recupera la electricidad y el rock and roll. En la letra, llena de dobles sentidos, Dylan parece desahogarse manifestando su hartazgo hacia el ortodoxo mundillo del folk. “No, nunca más voy a trabajar en la granja de Maggie; sí, hago las cosas lo mejor que puedo para ser tal como soy, pero todo el mundo quiere que seas exactamente igual que ellos, te dicen, “canta” mientras trabajas como un esclavo y ya estoy harto; no voy a trabajar en la granja de Maggie nunca más“.

Ese sector de su público, jóvenes folkies de la izquierda universitaria que veían en sus primeras composiciones auténticas proclamas revolucionarias, no toleraron la electrificación de sus nuevas canciones, totalmente desprovistas de empatía. Durante el famoso concierto del Newport Folk Festival de 1965 fue abucheado por su público y tachado de traidor; Dylan, que no comprendía esta reacción, no se arrugó y arengaba a su banda para que tocase “fucking loud“.

Con “Love Minus Zero/No Limit” llegamos a la pista más bella del LP, una delicada balada acústica dedicada de nuevo a una mujer. “She doesn’t have to say she’s faithful, Yet she’s true, like ice…“. Outlaw Blues” se despoja de la temática amorosa y nos brinda un divertido rhythm and blues que representa esas aspiraciones de Dylan por desprenderse del compromiso social y llevar un estilo de vida bohemio, ser un auténtico outlaw. “Well, I might look like Robert Ford but I feel just like a Jesse James“.

On the Road Again” y “Bob Dylan’s 115th Dream” son sin duda las piezas más surrealistas y agresivas de “Bringing It All Back Home”. Grabadas en apenas tres o cuatro tomas, nos relatan historias que parecen no tener ni pies ni cabeza y que ciertamente contrastan con aquella época en la que Dylan buscaba la respuesta en el viento.

[pullquote]El abandono de la canción protesta y electrificación de su sonido supusieron para Bob Dylan una verdadera liberación.[/pullquote]

En la cara B se encuentran las piezas acústicas, cuatro temas en los que la transición estilística es mucho menos evidente, pero que no tienen nada que envidiar al resto.

En “Mr. Tambourine Man”, cedida en un primer momento al grupo The Byrds como single debut, se encuentran los orígenes del término folk-rock. Éste fue usado por primera vez para describir el sonido de la banda en su estreno. Dylan la interpretaba con asiduidad en sus presentaciones en vivo para amansar a un público que pedía folk y no ese decadente rock and roll por el que el artista empezaba a interesarse.

Con “Gates of Eden” disfrutamos de Dylan en su faceta más poética. Nuevamente predomina el compás de su guitarra acústica así como su particular voz que relata la “búsqueda de la verdad en un falso paraíso“.  En “It’s Alright, Ma (I’m Only Bleeding)” vuelven a aparecer en escena únicamente Dylan y su guitarra, esta vez tocada mediante rasgueos más rápidos y cantando de forma acelerada los geniales versos de lo que parece el primer rap de la historia.

El disco concluye con “It’s All Over Now, Baby Blue” ofreciéndonos una canción de desamor, la más amarga que Dylan compondría hasta la salida al mercado, diez años más tarde, de “Blood on the Tracks”.


Bob Dylan – Bringing It All Back Home


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  • Atreverse a ser Judas. Bob Dylan dejó de hacer lo mismo de siempre aunque le estuviera reportando excelentes resultados.
  • Electrificación del folk, intelectualización del rock.
  • Influencia para influencers.

 

 

 


PÁGINA DE ARTISTA

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9.5

En su quinto disco, Bob Dylan no sólo mantiene intactas sus aptitudes líricas sino que se propone romper esquemas mezclando de manera innovadora rock y folk, haciendo uso de drogas psicodélicas en el proceso y abandonando la canción protesta para verse liberado como artista alcanzando así un techo cualitativo que lograría mantener en sus dos siguientes publicaciones.