TOBIAS JESSO JR.

Los comienzos musicales de este canadiense de 30 años están lejos de haber sido fáciles y, sin embargo, desde que publicara el pasado 17 de marzo de 2015 su álbum debut “Goon”, todo han sido buenas críticas y se ha revelado un nuevo talento musical.

Estuvo viviendo en Los Ángeles y durante cuatro años fue bajista del grupo The Sessions. Sin destacar apenas y habiendo sufrido un accidente de moto, decidió dejarlo todo y volver a su Vancouver natal donde, ante la imposibilidad de recuperar su equipo de música, empezó a tocar el piano y a componer las 12 pistas que conforman “Goon”.

No es ningún estilo novedoso, las letras no derrochan poesía y el lenguaje al piano tampoco es nada fuera de lo normal, sin embargo es intachable la pulcritud, la exactitud y la perfección a la hora de llevar a cabo cada tema. Un álbum completamente necesario que trae a la actualidad el estilo de los 60 y los 70, remontándose a clásicos universales como Billy Joel, Elton John o Paul McCartney. Desprende talento en todas y cada una de las composiciones, y aún con las pocas variaciones existentes entre todos los temas, cada uno es un derroche de pasión y sinceridad por parte del joven compositor, que nos deja sin ninguna duda sobre el grandísimo potencial que posee.

[pullquote]Es intachable la pulcritud, la exactitud y la perfección a la hora de llevar a cabo cada tema de Tobias Jesso Jr. en su primer álbum de estudio.[/pullquote]

El álbum, producido por Patrick Carney (The Black Keys), Chet White y Ariel Rechtshaid, cuenta con composiciones que requieren arreglos clásicos de órgano y cuerda, así como una perfeccionada batería de la mano de Danielle Haim, con un resultado excepcional. Las letras, con una carga sentimental enorme, hablan de situaciones de desamor y desengaños, situaciones trágicas que por definición tendrían que dar lugar a un disco desalentador y, sin embargo, Jesso Jr. consigue el efecto contrario, ya que el tono cálido y sencillo de cada composición les dota de un tono esperanzador y reconfortante. Y es que todo el álbum está lleno de contraposiciones, desde la dulce e inocente voz de Tobias cantando sobre las situaciones más amargas, al título del álbum, “Goon”, cuya traducción significa matón y lo que encontramos es todo lo contrario. Un largo excepcional, que habla de las emociones humanas desde un punto de vista muy sencillo, sin ningún artificio, dando lugar a composiciones que derrochan fuerza y pasión.

El piano lento y suave que introduce “Can’t Stop Thinking About You” crea una melodía que desde el comienzo destila una nostalgia típica de las composiciones de Elton John, que bien podría haber firmado este tema. Y aparece la dulce voz de Jesso Jr. cantando al desamor, en perfecto compás con el piano.

Con algo más de fuerza comienza “How Could You Babe”, donde aparece la batería por primera vez y la desgarradora voz de Tobias toma protagonismo desde el primer momento, sin perderlo ni en el estribillo, donde destaca por encima de los coros y los demás instrumentos. Una pieza al más puro estilo de McCartney.

[pullquote]Desprende talento en todas y cada una de las composiciones, y aún con las pocas variaciones existentes entre todos los temas, cada uno es un derroche de pasión y sinceridad por parte del joven compositor, que nos deja sin ninguna duda sobre el grandísimo potencial que posee.[/pullquote]

Como si estuviésemos escuchando al mismísimo Lennon y su piano frágil pero firme a la vez suena “Without You”, que bien se podría asemejar al de “Imagine”. Consigue envolvernos en un ambiente cargado de optimismo y nos contagia la ilusión por el amor: “I can hardly breathe without you… There is no future I want to see without you… I just don’t know who I would be without you… There is nothing out there for me without you… Without you…”. Lejos de quedarse simplemente como un tema más pasteloso, a la vez de fragilidad transmite fuerza, seguridad y confianza. En la línea de “Chaos And Creation In The Backyard” de McCartney, “Can We Still Be Friends” tiene ese toque más clásico al aparecer los arreglos de cuerda y contribuye a que no desaparezca la dinámica nostálgica que da unidad a todo el álbum. Le sigue otra breve, “The Wait”, que con algo más de dos minutos de duración introduce un ritmo más ligero con la guitarra acústica y consigue descargar la seriedad que acumula hasta este momento el disco. Una melodía muy bonita, que no deja de recordar a “Blackbird” de The Beatles.

Uno de los mejores temas del álbum, “Hollywood”, sirve como una gran crítica a lo que venden como la ciudad donde se cumplen los sueños: “So I found the best advice: Go and get a job… But I don’t know if I can take it ‘cause I never understood… How everybody lies in Hollywood…”. Marcando el final de la primera parte con la composición más extensa (seis minutos) y sin dejar de ser muy sencilla, la voz de Jesso Jr. se presenta sin ningún tipo de artificio, acompañada por la discreta cadencia del piano, roto tan sólo por un extraño cierre que anticipa las mezclas que controlarán la segunda mitad del disco.

[pullquote]Tobias Jesso Jr. nos devuelve a las baladas de piano de los 60 y 70, con unas influencias inmejorables que se dejan notar en cada composición. 12 pistas extensas que lejos de ser repetitivas configuran un todo con pequeños matices.[/pullquote]

Comienzan las composiciones más variadas en lo que a instrumentación se refiere, y “For You” es el apunte pop del álbum. Consigue rebajar el tono con una canción que deja entrever una posición más optimista, marcada por un ritmo más rápido que se ve interrumpido por los arreglos de cuerda que distinguen el estribillo. La influencia de The Beatles es bastante clara durante todo el álbum, pero sobre todo en “Crocodile Tears”, que recuerda a las últimas composiciones de la banda y a las primeras de McCartney en solitario. Aparecen otros sonidos, la batería toma un papel protagonista y los solos de guitarra quedan coordinados a la perfección y marcan el cierre de la canción. Composición breve, que da paso a “Bad Words”, en la que la voz de Jesso Jr. suena lejana haciendo más evidente la melancolía que desprende el tema, quizá demasiado lento con respecto a los demás y con la batería continuando con un papel más protagonista, pero sin bajar el listón del LP.

Just A Dream” es una balada que habla del nacimiento de una hija imaginaria en un sueño sobre el fin del mundo. Otra vez una contraposición evidente, esta vez entre la vida y la muerte. La melodía incluye piano, batería y violines; la ternura y la delicadeza que desprende una nana y el trasfondo de la preocupación paterna como hilo unitario entre los dos temas: “I can’t explain the world to you… I can’t explain the things that people choose to do… There’s a thing called hate and a thing called love too, like the love I have for your mom… And for you…“. Recuerda a las composiciones de Lennon en las que el piano es el protagonista, pero la batería marca el ritmo de forma impecable.

Cerrando el álbum, “Leaving LA”. Otra balada, pero esta vez sin mucho que destacar más allá de una melodía bonita (bastante rica en efectos) y con la voz de Jesso Jr. sin adquirir un papel protagonista, con un tono muy dulce, rebosando inocencia y a la vez hablando de mudarse de la ciudad porque no merece la pena si ella no está. La simple repetición de un acorde de guitarra acústica introduce “Tell The Truth” que, junto con los violines, sustituyen de forma magistral al piano y dan como resultado una pieza muy cálida y cercana, con una fusión más que perfecta entre ambos instrumentos.


Tobias Jesso Jr. – Goon


  • Disco esencial. Ninguno de los temas queda fuera de lugar ni conforman un disco excesivamente extenso.
  • Un debut que recoge todas su influencias y las mezcla de forma impresionante.
  • Trata temas trágicos que incumben a la vida del ser humano con una sinceridad y una suavidad tanto en la voz como en los instrumentos que logra reducir cualquier tipo de tensión, presentando las escenas con toda naturalidad.

  • Quizá pueda pecar de no arriesgar en su álbum debut, pero es una forma inmejorable de sentar una base para llegar a confirmarse como uno de los mejores compositores de esta época.

PÁGINA DE ARTISTA

8.0

Un álbum debut que no descubre nada nuevo y, sin embargo, deja ver todo el potencial que Tobias Jesso Jr. no había podido mostrar hasta el momento. Nos devuelve a las baladas de piano de los 60 y 70, con unas influencias inmejorables que se dejan notar en cada composición. 12 pistas extensas que lejos de ser repetitivas configuran un todo con pequeños matices que hacen única e imprescindible a cada una. Sin duda, un magnífico comienzo.