JIMMY BARNATÁN & THE COCOONERS

Los músicos del rock y blues patrios han tenido que luchar durante años con el handicap de tener que sonar como los anglosajones para poder tener credibilidad. Y si alguno lo conseguía (se me ocurre la irrupción de Dover o de M-Clan) muchos pensaban que por fin se estaban acercando. Pero esa forma de pensar parece a estas alturas amortizada. Eso es lo que le pasa al santanderino Jimmy Barnatán y sus Cocooners, que saben hacer rock y blues como quien bebe una Budweiser con la etiqueta de una Mahou.

El polifacético músico (escribe, actúa…) acaba de publicar “MotorClub”, su cuarto disco, en el que vuelve a dar un paso al frente en su sonido con diez temas (ocho de ellos de cosecha propia) en los que despliega una voz llena de recursos soul, blues y lo que se ponga delante.

Estancias en su Norteamérica querida le han dado una buena base. En ocasiones, también hay que decirlo, tanto recurso vocal puede resultar excesivo y hasta tópico. No obstante, hay pistas impecables y la instrumentación no decae en ninguna de las canciones. Todo está a la altura de lo que se puede estar haciendo al otro lado del charco en estos momentos.

[pullquote]Jimmy Barnatán da un paso al frente en su sonido con diez temas en los que despliega una voz llena de recursos soul, blues y lo que se ponga delante.[/pullquote]

El disco comienza con “Bad Boy”, de tintes soul y funky, en los que los primeros 30 segundos son una auténtica exhibición de Barnatán. La canción cabalga al ritmo de un bajo trepidante que lleva hasta uno de esos solos tan eficaces en los que guitarra y voces se solapan en un mismo riff. “Gonna Be Your Man” retoma el blues de libro, con su progresión primera, tercera, quinta sin escondites. Destaca del tema un momento dedicado al piano, cercano al jazz, realmente brillante. Sin embargo, cuando le llega el turno a la voz, se trata de esos momentos de, tal vez, excesiva floritura.

El siguiente tema, “I’ve Got a Knife”, vuelve el sonido más americano, con un ritmo más pesado. En esta ocasión, Barnatán mantiene la voz en un lugar más que adecuado y el piano vuelve a protagonizar un momento de los más remarcables del disco.

A continuación, “Old Crown Blues” es, como el propio título indica, uno de esos bluses a la vieja ausanza, con una guitarra acústica (gran trabajo de Sergio González) como lo habría hecho Robert Johnson, pero con las texturas y el sonido que hoy nos permiten los estudios. No es una sorpresa decir que esa base es una pista de despegue para la voz de Barnatán, que no escatima en gruñidos y juegos vocales. Jimmy lo disfruta.

The Gangster That You Need”, con la colaboración de Virginia Labuat, nos traslada a cualquier salón polvoriento, con sus mesas de cartas y mujeres con sugerentes corsés, en pleno oeste americano. Un  buen cambio de ritmo que da aire al disco, y que introduce un nuevo registro, el country.

Pero de inmediato el disco llega a “Elevate My Soul”, tal vez la mejor canción del largo. Escobillas sobre la caja, acordeón, un bajo que envuelve la voz de Barnatán, ahora en un terreno algo más góspel (el coro que incorpora el corte también ayuda). Por momentos, la pista adopta tintes celtas. Una canción emocionante y que invita a ponerla una y otra vez más.

[pullquote]Hay pistas impecables y la instrumentación no decae en ninguna de las canciones. Todo está a la altura de lo que se puede estar haciendo al otro lado del charco en estos momentos.[/pullquote]

Es el turno de “John The Revelator”, que abre con un guitarreo al más puro estilo Jimmi Hendrix en “Voodoo Child”. Pero la cosa dura poco y enseguida vuelve a la ortodoxia. A destacar, la colaboración en este tema del cantante de M-Clan, Carlos Tarque.

Touch The Sky” es un magnifico medio tiempo, quizás con una de las melodías vocales mejor hilvanadas del disco, de esas que bien valen para ilustrar el final de una película, con los créditos desfilando, como para ponerla en el coche con la ventanilla bajada camino de la playa. Un caramelo hecho canción. Antes de terminar, Barnatán no se olvida de las raíces y despacha una versión del clásico de los Burning “Una Noche Sin Ti” con la colaboración del líder de la actual formación Johnny Cifuentes, tirando de galones. Brillante el piano, tal y como comenzó el disco, y acertado que comience con la voz de Cifuentes, ya que la diferencia con Barnatán es abismal. Por lo demás, la canción pierde chulería frente a la original, pero gana elegancia.

A modo de broche, “Your Eyes”, una canción con un comienzo que le habría sentado como una traje a Frank Sinatra, pero que Barnatán sabe elevar a un lugar tan decente que cualquiera diría que es español. Bueno, mejor demos eso por superado.


Jimmy Barnatán & The Cocooners – MotorClub


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  • Un sonido y una instrumentación impecables, que sirven de lanzadera para la voz ruda y melódica al tiempo de Barnatán.
  • Muy bien dosificados los temas y los tiempos, con alternancia de rock, blues, soul o country.
  • “Elevate My Soul” es una composición imprescindible para toda lista de mejores canciones.

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  • Barnatán a veces se empantana en demostraciones excesivas de su capacidad y sus ‘licks’ vocales.

PÁGINA DE ARTISTA

JIMMY BARNATÁN & THE COCOONERS

6.3

Jimmy Barnatán vuelve a hacer de las suyas con un cuarto disco, “Motorclub”, en el que logra conectar con el sonido más americano sin que ello parezca una postura o un quiero y no puedo. Barnatán es música rock, blues y soul como cualquier otro y arrastra consigo a nombres que han hecho camino antes como Carlos Tarque o Johnny Cifuentes. Un disco para la guantera de todo amante del buen rock ‘n’ roll.