CAGE THE ELEPHANT

El de ‘evolución es un concepto de doble filo cuando se habla de grupos que han cambiado con el paso de los años desde sus primeros discos. Hay bandas que tocan siempre la misma música y, usando los mismos argumentos, de algunas de ellas se dice que son fieles a su estilo y de otras se dice que están estancadas. Si por el contrario a lo largo de su trayectoria varían de registros y modifican su estilo, de ellas se puede oír tanto que han evolucionado como que se han traicionado a sí mismos y a sus fans.

En este caso, nos encontramos con Cage the Elephant, banda formada en 2006 y que se caracteriza por predicar un rock enérgico y eléctrico a más no poder. Pues bien, estos tipos de Kentucky han sabido encontrar el punto medio perfecto a ese dilema entre conservar demasiado y cambiar lo que ya funciona. “Melophobia”, su tercer álbum de estudio, es considerablemente más maduro y complejo que sus predecesores, pero sin perder ese carácter rockero y ese desparpajo que les han aupado a la fama, al menos en el panorama americano.

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La fuerza que le imprimen siempre a sus composiciones se nota desde el primer asalto. “Spiderhead” arranca enseguida con el mismo estilo que cimentaron en “Thank You, Happy Birthday”, su trabajo previo. En este sentido no comienzan arriesgando demasiado, sino sabiéndose fuertes y confiados en su música. Esta confianza no es algo trivial, pues ellos mismos han confesado que la producción de este disco les ha costado excesivo trabajo y sufrimiento debido al altísimo nivel de autocrítica que se aplicaron. De hecho, el título del disco viene de esa fobia que le acabaron cogiendo a su propia música de tanto darle vueltas a sus temas en el estudio.

Afortunadamente, el resultado final ha compensado todos esos males. En “Come a Little Closer se empieza a atisbar una melodía de tono más melancólico al que nos tenían acostumbrados hasta ahora. Inspirada según el líder y cantante Matt Shultz por un músico anónimo que tocaba la guitarra española en el aeropuerto de Buenos Aires durante la gira sudamericana de la banda, en esta canción se aprecia un toque folk que no les habíamos oído antes.

[pullquote]Esta confianza no es algo trivial, pues ellos mismos han confesado que la producción de este disco les ha costado excesivo trabajo y sufrimiento debido al altísimo nivel de autocrítica que se aplicaron.[/pullquote]

“Come a Little Closer” encuentra su continuación perfecta en “Telescope”. En su extraordinario comienzo el sentimiento de soledad y tristeza que ya se intuía antes se vuelve más obvio aún. Aquí ya nos percatamos que estos no son los veinteañeros trastornados que revolucionaron la escena en 2006 con “Ain’t No Rest for the Wicked”. De hecho, las letras de esta joya tienen mucha parte autobiográfica ya que Shultz reconoció haberlas escrito durante un periodo de fuerte depresión que le entró al terminar la gira de 2012. Si no fuera porque esto es, como espero que a estas alturas esté claro, una reseña de un disco de Cage the Elephant, cabría equivocarse de autor del siguiente track, “It’s Just Forever“, que suena tan a The White Stripes que cuesta creerlo.

Take It or Leave It” es la siguiente parada de este trayecto. Sin duda, el corte con más dosis  de esa psicodelia funk que caracteriza al grupo. No sabemos si el nombre es alguna clase de guiño a los Strokes, pero sí que se notan ciertas influencias de estos en la banda de Bowling Green (claro que también cabría preguntarse si hay algún disco de rock norteamericano de la última década que no lo haga).

Pasado el ecuador del disco rompe “Halo”. Ritmo rápido y coros en falsete de Shultz para completar una canción directa y pegadiza, de las más radiables del disco. E insiste en los falsetes en “Black Widow“, que tiene un aire retro aportado por las trompetas y cuyos 4 minutos se nos pasan volando. ¿La temática? La que resulta más recurrente a lo largo de todo el disco: amores complicados y conflictivos que tienen como única certeza un final amargo.

La sigue “Hypocrite“, otra pista más animada y en cuyo sonido blues y distorsionado se aprecia con claridad la mano de Jay Joyce, productor que les ha acompañado en sus tres largos. Progresivamente y sin darnos cuenta, hemos pasado de un comienzo de álbum más intimista a una serie de piezas más desenfadadas y rockeras, cuyo culmen llega en “Teeth“. Guitarreo potente y arrollador que destaca entre las demás pistas por tener más músculo y menos cabeza que ellas, pero que aun así encaja perfectamente en el conjunto final.

Este ha sido sin duda el mayor acierto en esta ocasión de Shultz y compañía. En “Melophobia” nos encontramos un grado de cohesión al que no se habían aproximado antes. Ellos mismos dijeron que de “Thank You, Happy Birthday” querían que cada canción en él sonara como si hubiera sido escrita por una banda distinta. Ahora por fin han encontrado su propio sonido, un sello Cage the Elephant que se nota en todas sus composiciones a pesar de lo variadas que resultan.

Y se guardaban lo mejor para el final. “Cigarette Daydreams” toma lo mejor de “Shake Me Down” y lo eleva al cubo para dar lugar a una de las mejores canciones de los últimos años para el que suscribe. La melodía es extraordinaria, pero donde más brilla esta pieza es en la enorme evolución con respecto a las letras de las primeras canciones del grupo. “You can drive all night, looking for the answers in the pouring rain” canta Matt, con la voz más nítida que nunca. Merece la pena ver el videoclip, protagonizado por su esposa y que encaja a la perfección con el tono melancólico de la canción. Han madurado sí, pero de la mejor manera posible.


Cage The Elephant – Melophobia


like

  • Las letras han ganado muchísimos enteros en profundidad y transparencia respecto a los anteriores discos.
  • El carisma de Matt Shultz no deja de crecer y le auguramos un futuro muy prometedor, siempre y cuando no se desgracie al surfear multitudes en cada uno de sus conciertos.

dislike

  • En el tramo medio baja ligeramente la calidad del disco, pero sigue siendo un trabajo redondo.
  • La carátula. Era complicado hacer una más horrible aún que las anteriores, pero lo han conseguido.

PÁGINA DE ARTISTA

CAGE THE ELEPHANT
8.1

Honestidad y cohesión son las palabras que definen este álbum. Retorno más oscuro y compacto de una banda a la que le ha costado, pero que finalmente se ha encontrado. Confiemos en que no se pierdan, pues nos queda buen rock para rato.