GUADALUPE PLATA

Úbeda, 2000, Pedro de Dios (voz y guitarra), Carlos Jimena (batería) y Paco Luis Martos (bajo) se juntan para comenzar una nueva andadura musical. Amantes del blues, deciden jugar talentosamente con las raíces y rejuvenecerlo en pleno siglo XXI.

En 2009 sacan su primer EP homónimo, como lo serán después todos los demás. Sonidos sucios, guitarras saturadas, ritmos hipnóticos y letras macabras componen el trabajo. Una ópera prima que sorprendió y obtuvo críticas positivas por parte de los defensores del género.

En 2011 llega su primer largo. Trece consistentes cortes consolidan a la banda, que incluye nuevos elementos como cencerros y maracas. El sonido es además mejorado, se nota mejor calidad en la grabación. Comienzan a dar conciertos al otro lado del charco y graban un single de cuatro cortes con el reconocido armonicista Walter Daniels, entre los cuales se incluye una versión del “She’s Gone” del gran Hound Dog Taylor. En 2013, con las expectativas crecientes, la banda lanza su segundo largo. Un álbum abrumadoramente redondo grabado en Texas da el golpe final sobre la mesa. La banda es impulsada definitivamente al reconocimiento tanto nacional como internacional y llamada entonces a tocar en reconocidísimos festivales de blues a lo largo y ancho del globo.

En 2014, Guadalupe Plata son los triunfadora indiscutible en los VI Premios de la Música Independiente. Son galardonados con los premios al “Artista del Año”, “Mejor Álbum de Rock”, “Mejor directo” y “Mejor fotografía promocional”. Además, por si fuera poco, ganan el premio IMPALA al “Mejor álbum independiente europeo”. Ese mismo año sacan un peculiar single, una rareza, formada por dos versiones muy bien facturadas. La primera es “La Pared” de Bambino y la segunda “La Vasija”, de Atahualpa Yupanqui (uno de sus ídolos en su infancia).

Y en 2015 llegan con “Guadalupe Plata (2015)”, un álbum grabado en Londres, en Toe Rag, uno de los mejores estudios analógicos de Europa, a manos de Liam Watson (Tame Impala, The White Stripes, Madness…). Más sonidos sucios, más ambientes oscuros, más letras sombrías, más fingerpicking, más slide… más blues.

[pullquote]En “Guadalupe Plata (2015)” encontramos más sonidos sucios, más ambientes oscuros, más letras sombrías, más fingerpicking, más slide… más blues.[/pullquote]

El álbum se abre con “Tormenta”. Un charles repetitivo abre camino a una tímida guitarra durante la primera parte del corte. Podríamos decir que es una introducción al disco. Luego, la canción rompe. El disco se abre ya con innovaciones e introducción de nuevos instrumentos, como el piano. En “Huele A Rata” volvemos a escuchar este instrumento. Pedro se desgañita con su peculiar timbre iracundo, colérico, rabioso y frustrado. El tema deriva en una maraña de sonidos que no sabes por donde atacan, mezclados caóticamente. Un viaje por terrenos áridos que te dejará sin aliento. “Calle 24” salió como single de adelanto del álbum. Una percusión destructiva y machacante y el bajo barreño que actúa más como un instrumento de percusión que de cuerda dan forma al tema mientras Perico recita dicha la canción popular. Niños zombies, apariciones y fantasmas jugando al juego de las palmas afloran en nuestra imaginación.

 “Hoy Como Perro” es, sin duda, uno de los mejores cortes del trabajo, pese a durar menos de dos minutos. Las más puras raíces de Robert Johnson, John Lee Hooker o Elmore James son reproducidas por la guitarra de Pedro. Un tema muy pegadizo, atrevido y tremendamente bailable. De nuevo, letras al más puro estilo Guadalupe Plata: “He rodado y rodado, el diablo se fue… Hoy como perro, y mañana también…”. “Hoy han llovido serpientes negras, hoy me mordieron serpientes negras… Un ruido te molesta, el humo sube a mi cabeza…” cantan en “Serpientes Negras”, otro de los filones del elepé. El sonido amazónico tan característico de la guitarra de Perico aparece en su máximo esplendor.

[pullquote]Once cortes fieles a su esencia, a su estilo, al blues; un género que no es demasiado bien acogido en el panorama nacional, pero que siguen defendiendo de manera envidiable, y eso es digno de admiración.[/pullquote]

Más sonidos amazónicos en “Filo De Navaja” crean una atmósfera húmeda, espesa, viscosa, escalofriante. Un tema instrumental muy bien traído con la incansable percusión de Carlos y una guitarra repleta de melodías, llegando a tonalidades árabes que evocan la flauta de un encantador de cobras. La “Mecha Corta” ya está encendida, no hay vuelta atrás, la explosión es inminente y llega a los pocos segundos de empezar la el corte. El bajo barreño danza ardiente sin importarle las consecuencias. La guitarra de Perico le da una tregua al blues, acercándose a un psicobilly imparable. Otro tema bailable e hipnótico que te sumergirá en una nube masticable y sabrosa. “Agua Turbia” está plagada de misteriosas percusiones: cencerros, timbales, cascabeles y una especie de caja china. Se incluyen además arreglos propios de una película de terror. Un tema instrumental que suena a ritual, a magia, a entierro. Una canción lenta, que te sorprenderá cada instante con sonidos de ultratumba.

Hueso De Gato Negro” es una explosión de sonido sin compasión. Un sonido no tan cercano, pero al mismo tiempo no tan lejano a la esencia Guadalupe nos embriaga. Son y no son ellos. No es ese blues martielleante suyo tan característico. Es un sonido realmente renovado pero con su sello bien marcado. Algo parecido pasa con “El Paso Del Gato”, otro corte instrumental hechizante. “Tengo el diablo en el cuerpo, me atormenta el deseo, me abrasa la fiebre, de tu amor…” predican en el tema de despedida, “Tengo El Diablo En El Cuerpo”. Es un corte de tempo lento y lleno de recursos que majestuosamente ejecuta Pedro a base de slide, acoples y palanca. Añade además sus inconfundibles alaridos, que en este caso nos llegan a recordar al almuecín cuando hace la llamada a la oración, presenciable en su Andalucía natal.


Guadalupe Plata – Guadalupe Plata 2015


  • Introducen nuevos instrumentos.
  • Amplían el abanico de sonidos y estilos.
  • De nuevo letras que cuentan de una manera peculiar y eficaz historietas y vivencias personales.

  • Pese a la aparición de temas muy renovados, algunos podrían ir un poco más allá y diferenciarse algo más de sus anteriores trabajos.

PÁGINA DE ARTISTA

8.3

Los de Úbeda vuelven a la carga después del genial trabajo firmado en 2013. El listón había quedado muy alto, y con él el nivel de las expectativas, pero la banda ha sabido exprimir su inconmensurable talento y estar a la altura. Once cortes fieles a su esencia, a su estilo, al blues; un género que no es demasiado bien acogido en el panorama nacional, pero que siguen defendiendo de manera envidiable, y eso es digno de admiración.