LA M.O.D.A.

Dicen que todo lo bueno de esta vida llega por casualidad, y algo así me está pasando a mí desde que tengo Twitter. Uno no hace más que descubrir grupos que están surgiendo, canciones, nuevas influencias e incluso grandes clásicos que desconocía. Así es como surgió mi afición por La Maravillosa Orquesta del Alcohol (La M.O.D.A.), un sexteto acústico de Burgos que bien podría haber salido de cualquier pueblo sureño de Estados Unidos.

Con instrumentos como el acordeón y el banjo unidos a una potente voz rasgada por bandera e influencias tan dispares como Eskorbuto o Bruce Springsteen (tienen covers de ambos grabadas en Youtube), La M.O.D.A. nació hace algo más de cuatro años.

Llevan a sus espaldas dos discos en inglés, hasta que decidieron dar el salto al castellano con  el LP “¿Quién nos va a salvar?”. Ahora llegan con su segundo trabajo, “La Primavera del Invierno”, un disco más maduro y adulto líricamente hablando que el anterior, donde se ven reflejadas las horas en ensayos, conciertos y viajes. Producido en Garate Estudios de la mano de Santi García, quien ha trabajado con bandas como Standstill o Toundra, y con las colaboraciones de Gorka Urbizu y María Rodés, La M.O.D.A. nos muestra de lo que es capaz, advirtiendo de que van en serio.

[pullquote]“Un disco más maduro y adulto líricamente hablando que el anterior, donde se ven reflejadas las horas en ensayos, conciertos y viajes.[/pullquote]

El álbum comienza con “Nubes Negras”, una corta y lenta canción que en escasos treinta segundos consigue estremecer con un potente contrabajo unido a la ronca voz cantante. Cuando te quieres dar cuenta, ya ha enlazado con el siguiente tema, “Miles Davis”. Aquí sí, ya han vuelto. Un punteo de banjo que nos transporta al sur de los States con un pegadizo estribillo y un acordeón de fondo. Lo mejor quizás sea el final, donde David se deja la voz, y la guitarra y el banjo se hacen uno. “Amanecederos” es eso, amaneceres que cualquiera ha vivido. Posiblemente la más pegadiza con un monosílabo estribillo, perfecto para los conciertos, además de unas estrofas casi rapeadas.

A esta le sigue el corte que da nombre al disco, “PRMVR”. Una letra con aires de rebeldía que se funde con el euskera de Gorka Urbizu (Berri Txarrak), quien se desempeña perfectamente más alejado de su estilo. En “Disolutos” da comienzo un acordeón que nos recuerda  a cualquier tema folklórico de la Europa del Este. La mezcla de voces congenia perfectamente mientras el tema va cogiendo forma hasta un contundente final.

[pullquote]El sentimiento final es el de un disco que te deja con ganas de más. O de escucharlo en directo. Y bailarlo. Sobre todo cantarlo y bailarlo brindando con amigos. “La Primavera del Invierno” confirma a los burgaleses como una de las bandas que pegan un gran salto adelante este 2015.[/pullquote]

Pasado el ecuador del LP suenan los acordes de “Hay un fuego”, fiel reflejo del espíritu y manera de pensar de los burgaleses. Esta recibe mención especial por partida doble. Primero para María Rodés, quien presta su cálida voz, y segundo por el gran trabajo de Laura Sisteró con el videoclip. Una bluesera guitarra con slide da comienzo a “Flores del mal”, otro tema muy sureño, incluso en la letra, también reivindicativa contra ese ‘tedio’. Muy pegadizo y difícil de cantar el extracto final, donde David se luce.

Y si antes hablaba del sur de Estados Unidos, ahora nos adentramos en una película del Oeste. Y es que la trompeta de “Los lobos” va in crescendo, a la vez que las ganas de saltar y bailarlo en concierto. Una vez que rompe, esta sensación va a más. Si ya hay un guiño a Miles Davis, esta vez le toca el turno a Nick Drake en “Catedrales” y su ‘obsesión por el instante’, como los hermanos Lumière. El final es casi un himno. Para terminar nos damos de bruces tras caer de un edificio con “Rascacielos”. Y es que después del final de la canción anterior, este lento tema nos pone los pies en el suelo con tan solo un acordeón, una guitarra y voz. Todo el sentimiento puesto para terminar un disco que te deja con ganas de más. O de escucharlo en directo. Y bailarlo. Sobre todo cantarlo y bailarlo brindando con amigos.


La M.O.D.A. – La Primavera del Invierno


  • Un segundo LP que consolida al sexteto burgalés como una de las bandas nacionales más en forma tras pocos años girando como grupo.
  • Muy bailable y perfecto para llevar a concierto en sala, festival o la propia calle.

  • A los que ya conocen el grupo les puede parecer más de lo mismo y muy corto.

PÁGINA DE ARTISTA

7.7

Un disco sencillo y sin virtuosismos, con letras más maduras y realistas que reflejan la evolución de una banda. El acordeón y la rasgada voz de David siguen siendo las señas de identidad de un trabajo en el que las horas de ensayos, conciertos y viajes han dado sus frutos.