MUSE

Pasados dos años desde la publicación de “Origin of Symmetry”, Muse ponen sobre la mesa “Absolution”, un álbum compuesto por catorce temas entre los que encontramos algunas de las canciones más conocidas de la banda.

Es, quizás, el elepé que más suena a Muse, el que culmina su trabajo, su salto definitivo al contexto musical mundial. Y es que su tercer álbum fue el más deseado, el que consiguió que los de Devon se confirmasen como una gran banda. Ha llegado el momento de cambiar, de enriquecer sus baladas y de alejarse de cualquier ritmo pop presente en sus anteriores trabajos.

Pero un disco tan imprescindible como este no podía producirse de una forma convencional, por lo que los británicos sorprendieron con unos métodos bastante curiosos que más tarde fueron mostrados a los fans en una edición Deluxe. Pocas agrupaciones pueden presumir de haber sumergido a su baterista en una piscina mientras golpeaba tambores para lograr un sonido especial. Pero no es la primera vez que esto ocurre, sino que ya estamos casi acostumbrados a los métodos que utiliza Muse para mejorar la sonoridad de sus canciones o, simplemente, para hacer de sus temas una obra de arte.

[pullquote]Es, quizás, el elepé que más suena a Muse, el que culmina su trabajo, su salto definitivo al contexto musical mundial. Y es que su tercer álbum fue el más deseado, el que consiguió que los de Devon se confirmasen como una gran banda.[/pullquote]

Tras una “Intro” de aproximadamente veinte segundos, en la que unos tambores militares nos ponen en situación, comienza “Apocalypse Please”. Una canción que, aunque en un principio se grabó con acompañamiento orquestal, no prosperó por sonar demasiado débil. Esta pista debía ser violenta y agresiva, con un aire trágico. Finalmente, el resultado consiguió ser el esperado, convirtiéndose en un tema dramático y con ligeros toques futuristas. Una pista llena de sonidos apocalípticos y eléctricos.

Time Is Running Out” es considerada como uno de los grandes éxitos de Muse. La canción está liderada por un riff que se repite a lo largo de todo el corte y que suaviza la voz de un Matt Bellamy algo más suave de lo normal. Un tema bastante pegadizo y que contiene restos de ritmos más típicamente pop. “Sing for Absolution” es una balada que nos transporta a una atmósfera oscura, donde la batería se encarga de crear una sensación de agresividad y violencia. Despacio, un hipnótico solo de guitarra nos transporta hasta la recta final del corte, donde el vocalista se deja el alma con los dos últimos versos de la pista (“Our wrongs remain unrectified, and our souls won’t be exhumed”).

[pullquote]En “Absolution” nos encontramos a Muse como una banda mucho más madura, mezclando ritmos y texturas para crear su propio estilo.[/pullquote]

Otro de los temas más destacados de la carrera musical de la banda británica es “Stockholm Syndrome”. Considerada por muchos la mejor pista de este tercer álbum, nos sorprende con un solo de guitarra y un outro idénticos, pero que dejan la sensación de ser diferentes. El sonido tremendo de la guitarra, los redobles de la batería, los acordes eléctricos… todo ello hace de esta pista una canción llena de energía y rabia. Sin duda, una composición llena de garra con sonidos bastante duros que deja el listón muy alto para lo que queda de disco. Después de este terremoto de adrenalina, llega “Falling Away with You” para cambiar completamente de tercio. Una balada prácticamente acústica, que poco a poco va cogiendo fuerza hasta el estribillo. Pero esto es sólo un amago porque pronto vuelve a la suavidad y la calma para desembocar en “Interlude”, un tema que como su propio nombre indica, nos permite descansar apenas cuarenta segundos con una guitarra bastante distorsionada de fondo.

El puente de “Interlude” continúa con “Hysteria”, que mantiene el sonido distorsionado de la guitarra, pero esta vez con más energía, mucho más potente. Un clásico que explota y se calma después con la voz de Matt, pero que en un ataque de rabia contenida devuelve la energía con su “I want it now, I want it now”. Los riffs de guitarra ponen punto final a esta pista y la coronan como otra de las mejores del álbum.

[pullquote]”Absolution” es un álbum bien estructurado, que combina pistas más potentes con otras más relajadas, aunque, como en otros trabajos, encontramos pistas que pasan inadvertidas.[/pullquote]

Blackout” continúa la dinámica del disco. Esta vez toca una pista tranquila, una balada con ingredientes de música clásica, como los violines que aparecen de fondo. Un tema lento, que parece que va a explotar a partir del minuto 2:20, pero que se mantiene tranquilo y sereno hasta el final.

Haciendo referencia al efecto mariposa de la Teoría del Caos de E. Lorenz, aparece “Butterflies and Hurricanes”. Este corte, dedicado al padre de Dominic que falleció poco después de una actuación de la banda en 2004, mejora notablemente en directo. Los violines que aparecían en “Blackout” continúan de fondo, pero bastante suavizados. Un track que va creciendo y que termina con un Matt brillante al piano, susurrando los versos, hasta la explosión final. “The Small Print” llega cargada de energía, con un punteo violento y un sonido de la batería que hipnotiza a cualquiera. Es el tema más extremo, diferente a los Muse que habíamos visto hasta ahora y que, aunque suele pasar desapercibido, podría estar perfectamente entre los mejores de “Absolution”. “Endlessly” es otro corte bastante cercano al pop, pero esta vez mucho más calmado gracias a la actuación del piano.

Llegando al final nos encontramos con “Thoughts of a Dying Atheist”. Un track en el que el bajo y la guitarra son los protagonistas, aunque la batería también adquiere cierto grado de importancia en los momentos más agresivos del tema. En “Ruled by Secrecy” los susurros de la voz de Matt se cuelan por nuestros oídos. El suave sonido del piano crea una atmósfera triste, compleja y oscura. Después, la pista toma un aire algo más esperanzador, pero sin dejar atrás la calma con la que empezaba. Una forma bastante relajada de poner punto y final a este tercer álbum.


Muse – Absolution


  • Un sonido más puro y trabajado que en otros álbumes de la banda.
  • Bien estructurado, combinando pistas más potentes con otras más relajadas.
  • Encontramos alguno de los mejores temas más de su carrera: “Stockholm Syndrome”.

  • Algunos temas pasan inadvertidos.

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8.0

En “Absolution” nos encontramos a Muse como una banda mucho más madura, mezclando ritmos y texturas para crear su propio estilo. Un álbum con algunos de los temas más espectaculares de su carrera, que se combinan a la perfección con otros algo más relajados y dan como resultado un elepé bastante bien estructurado.