UNKNOWN MORTAL ORCHESTRA

Ruban Nielson confiesa en una entrevista que Unknown Mortal Orchestra es un proyecto que nace de una búsqueda personal. Meses después de abandonar The Mint Chicks (donde compartía escenario con su hermano Kody) y tras un periodo de silencio en el que se plantea nuevos propósitos vitales, el impulso creativo regresa a la cabeza de Ruban en forma de síndrome de abstinencia musical. Es entonces cuando siente la necesidad de encontrar una razón para un nuevo trabajo, y para ello sigue la pista de ‘discos psicodélicos antiguos con canciones perdidas’, en busca de un sonido, en particular, que le inspirara de verdad. “Después de un tiempo ya tenía una idea realmente específica de qué era lo que quería, tan específica que ya estaba en mi cabeza el disco que quería escuchar. Así que me propuse grabarlo yo mismo”.

Esto sucedía en la primavera de 2010, cuando lanzó a través de BandCamp su “FFuny FFriends”, acompañada de un gran secretismo acerca del origen de la banda. La cinta inaugural de Unknown Mortal Orchestra fue finalmente cortada por Ruban Nielson junto a Jake Portrait (bajo) y Riley Geare (batería).

Lo que nos llega a nosotros de esta búsqueda personal, este práctico álbum de apenas 9 canciones y 30 minutos, difícilmente podría estar más cerca de la intención inicial de Nielson. Este disco homónimo juega a ser una cinta de cassette encontrada en un cajón viejo o la edición limitada de un LP de una banda líder en una escena minoritaria en 1968. Si bien “Unknown Mortal Orchestra” no es tanto una galería retro como una traducción contemporánea de viejas formas de pensar la música pop.

[pullquote]Este disco debut homónimo juega a ser una cinta de cassette encontrada en un cajón viejo o la edición limitada de un LP de una banda líder en una escena minoritaria en 1968.[/pullquote]

La propia portada del álbum participa del concepto del disco: en ella vemos la foto de un Spomenik (un monumento de la antigua Yugoslavia) situado en la región de Petrova Gora, en Croacia. Ruban lo describe como un edificio que “no sabes qué es o dónde está, pero sabes que es del pasado, hecho para el futuro y que ahora está en mal estado”. Con estas palabras podríamos esbozar también una lectura de este sonido, que bajo un falso deterioro lo-fi esconde una música que se proyecta más hacia el futuro que hacia el pasado al que referencia. Esta dualidad se manifiesta también en el nombre de la banda, que habla de una orquesta mortal y desconocida pero cuyo sonido aspira a permanecer en el tiempo, a la inmortalidad.

El álbum se presenta de la misma forma que lo hizo el propio grupo, con “FFunny FFriends”. La canción es introducida por un loop de batería que podría pasar por un sampleo de un tema funky (fortaleciendo la idea de música rescatada y no interpretada a tiempo real), y pronto aparecen guitarra y bajo forjando el riff que vertebrará el singular estribillo de la canción. La comunión entre instrumentos es perfecta en cuanto entra la voz de Nielson, similar a una bruma melódica en la que es casi imposible distinguir las palabras que utiliza. Los textos no tienen tanta potencia como la propia fonética del vocalista, que parece lamentar cada frase en lugar de cantarla.

El siguiente corte “Bicycle” continúa la línea del anterior y repite la fórmula del estribillo de “FFunny FFriends” en que guitarra y voz comparten la misma línea melódica. Con esta segunda canción nos queda claro que a pesar de que su música apela a un universo musical remoto en el tiempo, hay una firme voluntad de alejarse de referencias explícitas y postularse a sí mismos como única referencia inmediata. “Thought Ballune” se erige como la prueba definitiva de que bajo esa obtusa psicodelia de presentación se esconden encantadoras melodías pop.

La cuarta pista, “Jello and the Juggernauts”, presenta los mismos rasgos de estilo pero a favor de una atmósfera calma y serena, cuya única brecha es la voz dolorida de Ruban, que además tiene la oportunidad de desplegar su gran habilidad con la guitarra desde el mismo inicio.

How Can You Luv Me” demuestra que detrás de la vocación de creador caótico de Ruban está un talento indiscutible para la canción de 3 minutos. Armado de los mismos recursos que en las otras 9 canciones, Ruban construye aquí un himno rápido y directo, una canción donde el peso lo lleva la línea del bajo en lugar del riff principal. Sin duda, la mejor canción del álbum, merecería la pena que las siguientes canciones desembocasen de nuevo en ella, como si fuese una cinta de Moebius.

[pullquote]Nos queda claro que a pesar de que su música apela a un universo musical remoto en el tiempo, hay una firme voluntad de alejarse de referencias explícitas y postularse a sí mismos como única referencia inmediata.[/pullquote]

El in crescendo alcanza su pico en la única canción punk del álbum, “Nerve Damage!”. Es sencillo especular que este tema tuvo su origen en un horrible viaje de ácido que sufrió Nielson en una noche con los miembros del grupo Yuck en el que “me estaba volviendo loco y mis amigos estaban intentando evitar que me hiciese daño a mí mismo”. “Cuando me desperté en el hospital, mi mano izquierda había muerto. Tenía los nervios dañados por las ataduras que había utilizado la policía para retenerme”. La introducción de la canción es, de lejos, el hallazgo más lisérgico que ha salido de la guitarra del neozelandés, pero un cambio abrupto transforma la canción en un punk tan siniestro como eficaz. “Little Blu House” es un excelente ejemplo de cómo componen la atmósfera de una canción en esta banda. “Strangers are Strangers” es, quizá, la canción menos interesante del álbum por incurrir en cierta monotonía.

El disco termina con “Boy Witch”, una grandísima sorpresa. El autor abandona cualquier estructura previsible y se entrega a un aquelarre de psicodelia. Una canción que contiene en sí una fábula que podrían firmar los primeros Pink Floyd, la forma ideal de finiquitar este gran trabajo.


Unknown Mortal Orchestra – Unknown Mortal Orchestra


  • Ruban Nielson consigue exactamente lo que se propone con este trabajo haciéndolo pasar por una suerte de resto arqueológico de un pasado futurista.
  • La colección de canciones es eficaz, con alguna especialmente brillante como “How Can You Luv Me”.

  • Las canciones pueden parecer herméticas en las primeras escuchas.

PÁGINA DE ARTISTA

7.5

Este primer disco de Unknown Mortal Orchestra no muere en su propia audacia estilística sino que nos entrega 9 temas eficaces, cargados con melodías y riffs de primer nivel.