FRANZ FERDINAND

Forma un grupo independiente, ponle el nombre de un archiduque de Austria, canta con desgana e intenta hacer de eso una virtud. Franz Ferdinand no sólo lo consiguió, sino que también puso a bailar a una legión de seguidores con sus estridencias, cambios de ritmo vertiginosos y canciones tan cortas como directas, como si el punk tomara una nueva dimensión y se pudieran cambiar las crestas por bailar el chirriar de las guitarras dentro de un elegante traje de Glasgow.

Tras pasar previamente por diferentes bandas de rock independiente, Alex Kapranos, Bob Hardy, Nick McCarthy y Paul Thompson se unen para formar Franz Ferdinand y firmar en 2003 por el sello Domino Records. Lo que vendría a continuación sería un disco debut lleno de hits a base de rock, funk y con toda la rabia punky concentrada en menos de cuarenta minutos de duración.

Un speech de Kapranos sobre la edad de “Jacqueline” abre el álbum. Una potente línea de bajo se abre paso y comienzan las guitarras punzantes, enseñando perfectamente el camino de lo que nos vamos a encontrar a lo largo del disco sin tener que mostrar las cartas a la primera con la canción más memorable pero sí con la fuerza que necesita un buen comienzo. Un estribillo que se repite continuamente cambiando intensidades vocales y toda una declaración de intenciones.

Tell Her Tonight” es tan inclasificable como maravillosa, casi arrítmica y cantada como si lo estuvieras haciendo con tus amigos cuando la ponen en el pub. Kapranos le deja esta vez a McCarthy las voces para intervenir sólo en el estribillo y en un impresionante puente que podría estar en cualquier disco de los 70 de David Bowie. Una pequeña obra maestra.

El plato fuerte fue, es y será sin duda “Take Me Out“, un ‘llenaestadios’ que no por más escuchado es menos impresionante. Los continuos cambios en la dirección del tema lo hacen único, el ritmo pausado y tan marcado en el estribillo lo hacen fácil de cantar, por lo tanto lo acerca al gran público, y la base de guitarra constantemente sonando por detrás hace que no sepas muy bien a qué estás atendiendo. Un hit redondo de los que quedan para la historia y de los que hacen que una banda que nace de un sello independiente sea conocida mundialmente.

The Dark of the Matinée” es una pista que va creciendo poco a poco y sobre todo resulta muy pegadiza. El riff de guitarra es una gran ayuda para eso, usando una vez más magistralmente esos cambios de ritmo que tan pronto te encuentran susurrando que levantándote del asiento para bailar.

El quinto corte, “Auf Achse“, se aleja de lo mostrado hasta ahora en su comienzo. Sonando casi a Kraftwerk utiliza una línea más homogénea, con menos cambios pero más consistencia, un estribillo rabioso y un conjunto muy interesante. Buena dupla forma con “Cheating on You“, por lo contrastadas que se muestran. Si una te hace ponerle atención a lo que estás escuchando, la segunda es un tiro de comienzo a fin, rápida, sin respiro y un excelente desestresante.

Uno de los fuertes de la banda es su directo, arrollador y bailable, muy bailable. “This Fire” es otro de los tracks destacados e ideal para verles en vivo; Kapranos cantando en un tono muy bajo y acompañado de una guitarra repetitiva hasta que el fuego se desata y comienza una tormenta de batería, guitarra y voces al unísono diciéndonos que está fuera de control y que va a quemar la ciudad. Durante ese instante, lo consigue.

https://www.youtube.com/watch?v=GhCXAiNz9Jo

Anteriormente al tremendo éxito de “Take Me Out” la banda había sacado con mucha menor repercusión “Darts of Pleasure” como sencillo, un gran tema que suma todo lo que les ha dado éxito pero que no llegó a las listas como cabía esperar. Guitarras incisivas que se clavan y una de las mejores interpretaciones conjuntas del disco, composición con mucha fuerza y con un estribillo cortante para volver al principio cada vez que termina. Otro de los destacados.

[pullquote]Un disco debut lleno de hits a base de rock, funk y con toda la rabia punky concentrada en menos de cuarenta minutos de duración.[/pullquote]

El trio que cierra el disco nos invita a terminar exhaustos. “Michael”  es irreverencia, es locura, es una gran canción para no parar de saltar. Suenan esas guitarras mágicas que convierten en una pista de baile cualquier sitio en el que estés escuchándola, “So come on dance with me…“. Pone un poco de cordura pero no de pausa “Come on Home“, con un sonido menos impactante y más lógico, puede ser la canción menos arriesgada del disco pero en ningún caso menor, destacando unos buenos puentes instrumentales. “40′” cierra esta locura de una forma magistral, otro de los grandes cortes del disco, con fraseos rápidos que recuerdan a “Ulysses” de su posterior álbum “Tonight”, una gran parte instrumental con distorsión y grados de temperatura suficientes para necesitar un descanso después de estos once temas.


Franz Ferdinand – Franz Ferdinand


  • Para ser un disco de debut hay muy poca experimentación, saben a lo que quieren sonar y lo consiguen.
  • Hay temas buenos y temas muy buenos, nunca algo mediocre o que desentone.

  • El sonido puede ser repetitivo pero es parte del juego. Puede convertir la virtud en debilidad al forzar la máquina de bailar.

PÁGINA DE ARTISTA

8.7

Una auténtica joya de disco, once grandes temas en los que ninguno desentona y absolutamente todos tienen un denominador común en el sonido logrando que suene creíble. Que sea música tremendamente bailable no le resta nada de creatividad a la parte musical. Un disco muy completo.