WILL BUTLER

El menor de los hermanos Butler, Will, miembro junto a su hermano Win y la mujer de éste (Régine Chassagne) de la banda canadiense de rock alternativo Arcade Fire se embarca, 10 años después de la formación de la banda, en su primer proyecto en solitario, “Policy”. El conocido multinstrumentista (toca sintetizador, bajo, guitarra y percusión), que ya destaca sobremanera en Arcade Fire sin ser el compositor principal, se ha atrevido con este nuevo álbum de 8 pistas, saliendo de su registro habitual e inspirándose en el rock ‘n’ roll.

En palabras de Butler, “Policy” es música americana en la línea de Violent Femmes, The Breeders, The Modern Lovers, Bob Dylan, Smokey Robinson, The Magnetic Fields, Ghostface Killah y, por supuesto, John Lennon. “Policy” fue grabado en los Electric Lady Studios, en la antigua habitación de Jimi Hendrix. Es el mismo edificio neoyorkino donde Arcade Fire mezcló la mayor parte de su último álbum, “Reflektor”, y donde numerosos artistas como Bob Dylan, John Lennon o The Strokes, entre otros, han grabado sus trabajos. No es de extrañar que este disco destile rock, aunque también hay mucho espacio para la música experimental pero, sobre todo, derrocha sinceridad. No pretende impresionar a nadie, simplemente quiere dejar constancia de todo lo que es capaz.

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[pullquote]“Policy” es música americana en la línea de Violent Femmes, The Breeders, The Modern Lovers, Bob Dylan, Smokey Robinson, The Magnetic Fields, Ghostface Killah y, por supuesto, John Lennon.[/pullquote]

A Will Butler le sale el lado más rockero y da comienzo a su debut con “Take My Side” que, sin duda, es uno de los mayores aciertos del álbum. Predominio absoluto para las guitarras, mientras el resto de instrumentos ofrecen una melodía bonita, ligera y con mucho movimiento. “Are you gonna take my side? Are you be on my side or their side?”. Imposible que no convenza con este inicio. Con una línea de piano que aparece en los momentos clave, una percusión que marca todo el tema y la voz de Will, pasando de graves a agudos sin el menor problema, nos presenta “Anna”. El single principal del disco no podía ser menos y el baile con ese estilo tan particular recuerda, salvando las distancias, a “Lotus Flower” de Radiohead o “Lonely Boy” de The Black Keys.

Rebajando el tono y el ritmo marcado por las dos anteriores, “Finish What I Started” queda quizá, un poco fuera de lugar. Un tema lento y muy melódico, situado al comienzo del disco, algo que no deja de chocar, sobre todo en contraste con las dos primeras pistas. Su mayor defecto es que casi nadie se lo puede esperar como el tercer corte de un álbum que arranca tan fuerte. No deja de ser bueno, ya que el tono melancólico de Butler junto con los coros y el piano que argumenta toda la pista consiguen envolvernos en una atmósfera muy melancólica en los breves dos minutos que dura la composición.

[pullquote]Will Butler derrocha sinceridad. No pretende impresionar a nadie, simplemente quiere dejar constancia de todo lo que es capaz.[/pullquote]

Los acordes de una guitarra acústica y el punteo constante del bajo durante toda la canción dan paso a “Son Of God”. Un corte que mejora a medida que avanza, sobre todo cuando consiguen una melodía tan depurada, aunando el sonido de las guitarras acústica y eléctrica. Aparecen los coros y las palmas, al más puro estilo de un coro góspel “Oh oh oh, It’s the son Of God… Come down and tell me, water to my face now… Oh oh oh, and I’ll be good, I’ll be good… I swear I’ll be good”. En tono más divertido, con un ritmo rápido y unos coros que dan mucha más vida a la composición, “Something’s Coming” destaca sobre todo por la línea del bajo, muy propia de algunos tracks de la Motown. Es sin duda el momento más cercano a “Reflektor”. Da paso a la pista más extensa del álbum, “What I Want”. Cambiando de tiempo y regresando al tono más rockero del disco, volvemos a oír las guitarras en todo su esplendor, convirtiéndose así en uno de los cortes más logrados.

Otra lenta, ya casi visualizando el cierre del album, “Sing To Me”. Otro registro completamente diferente: la voz desnuda de Will, acompañada por un piano que recuerda vagamente al de “Imagine” y efectos que lejos de estropear el tema lo convierten en algo mucho más melancólico y nostálgico. “Oh Sing to me, cause I’m tired and I don’t want to talk no more… Oh sing to me, sing to me cause I’m tired like I’ve never been before”. Divertida, rápida y con ritmo pegadizo, nos presenta “Witness” para concluir. La letra peca de ser tal vez demasiado ligera, pero el ritmo se acerca mucho al rockabilly, con un piano y unos coros que lo hacen todo mucho más liviano, apareciendo al final una línea de viento que cierra la canción y el álbum de forma ejemplar.

http://youtu.be/bX62-Ux8qOk


Will Butler – Policy


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  • La estructura de  las canciones es tradicional y los arreglos muy limpios.
  • Will despunta como instrumentista, pero sobretodo como compositor (aunque algunas pistas sean muy sencillas), ya que no es su rol habitual.

dislike

  • Podemos suponer que los temas más lentos se han situado en orden tal que doten de un poco de equilibrio al álbum, pero el acierto no ha sido pleno. “Finish What I Started” corta en seco la inercia producida por las dos primeras canciones y en penúltimo lugar aparece “Sing To Me”, que apunta más a ser una canción de cierre que simplemente quedarse a las puertas.
  • A algunas composiciones les falta el desarrollo de la estructura lírica, que sí vemos en la parte instrumental.

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WILL BUTLER

5.6

El álbum debut de Will Butler como solista nos demuestra que el integrante de Arcade Fire es capaz de volar solo y salvar todos los riesgos que supone producir un trabajo en solitario. Es un disco que gana con cada escucha, pero que enamora la primera vez. Se adivina el lado más rockero de Will, y nos sorprende con 8 cortes llenos de sinceridad. Sus canciones permiten entrever rabia, amor, cansancio y honestidad, sin dejar de lado el desarrollo instrumental típico del compositor, que sin duda es su seña de identidad.