BLUR

Antes de poder adentrarnos en el trabajo homónimo de Blur (quinto en su discografía), es necesario retroceder aproximadamente dos años a su publicación. Fue en verano de 1995 cuando los de Damon Albarn y Graham Coxon preparaban su single estrella “Country House”, que formaría parte del disco “The Great Escape”. Su fecha de lanzamiento coincidió en día (14 de agosto) con la publicación del “Roll With It” de Oasis. Este hecho dio lugar al acontecimiento conocido como “Batalla del Britpop”.

De ese férreo choque salieron vencedores Blur, vendiendo casi 60.000 copias más, pero después los hermanos Gallagher arrasarían con su “(What’s the Story) Morning Glory?”, convirtiéndose en héroes de clase obrera y relegando a los de Albarn a ser considerados como una banda de pop de clase media e inauténtica. Sin duda este hecho marcaría, y mucho, el largo proceso creativo que dio lugar a este elepé “Blur“.

Dándolo vueltas podemos llegar a pensar que si hubiera sido al revés, si Blur hubieran pasado por encima de Oasis, podría haber sido mejor para el destino de ambas agrupaciones. Si Noel y Liam hubieran recibido un varapalo quizás sus egos no habrían subido hasta las nubes y ese “Be Here Now” no hubiera marcado (aun siendo un gran disco) el principio del fin de Oasis, además del declive del britpop. A lo mejor, si Blur hubieran recibido los halagos que recibieron los Gallagher la arrogancia de Albarn hubiera sido tanta como la de los dos hermanos de Mánchester juntos y Graham Coxon no hubiera tenido la oportunidad de expresar su necesidad de experimentar, de cambiar y evolucionar. Es probable que hubieran tratado de seguir cercanos a su sonido británico. ¿Mejor o peor? Quizás no tendríamos hits como “Song 2”, “Tender” o “No Distance Left to Run”, pero tendríamos mejores obras. O no.

[pullquote]Parte de la evolución de Blur se debe a Graham Coxon, quien se sintió atraído por el sonido de bandas de pequeños sellos estadounidenses, especialmente por el Lo-fi y la música undeground.[/pullquote]

El caso es que bajo esa atmósfera de pesimismo y frustración por la goleada que les habían metido Oasis en ventas de elepés, las relaciones entre el cuarteto se habían vuelto muy tensas, e incluso se dijo que su continuidad pendía de un hilo. Graham Coxon comenzó a distanciarse de su afición por la bebida, y a la vez comenzó a prestar atención a un buen número de nuevos guitarristas estadounidenses. Él mismo ha dicho que sentía que necesitaba experimentar y mejorar, y que mientras la música británica se había vuelto muy popular, no estaba pasando nada nuevo. En Estados Unidos por el contrario muchos guitarristas estaban haciendo cosas muy interesantes, y él se sintió atraído por el sonido de bandas de pequeños sellos, especialmente por el Lo-fi y la música undeground.

Quizás en otras circunstancias Damon Albarn no habría hecho caso a las aspiraciones de Coxon o no le habría prestado la más mínima atención, pero se dio cuenta de que tras el batacazo necesitaban algo imprevisto para cambiar el rumbo y volver a captar la atención del público. Puede que como tantas otras cosas, por aquello de la acción y la reacción, Blur se vieran enfrascados y para evolucionar tuvieron que romper el envase del britpop en mil pedazos, acercándose así al rock alternativo y el Lo-fi americanos.

De esta forma abre “Beetlebum“, quizás con algún toque Beatle en las melodías pero con esa melancolía marca registrada del rock alternativo de los noventa. Aun con cambio y evolución, siguen teniendo su esencia británica que no desaparece por completo. Riff pegadizo, estribillo afligido y depresivas letras sobre la adicción a las drogas cuyo título procede de la expresión ‘Chasing the beetle’, que vendría a ser la inhalación del humo de la heroína u otra sustancia colocada sobre un papel de estaño, conforman una de las mejores composiciones de Blur en la que Albarn se acuerda de su pareja de por entonces (Justin Frischmann) y, como detalle, es la favorita de Noel Gallagher de todas las canciones de los de Colchester.

Pero si tenemos que hablar de influencias americanas en Blur, todos tenemos claro que la máxima expresión es “Song 2“, probablemente una de sus canciones más conocidas (sino la que más) para el público no adepto y de la que se dice que trató de parodiar el grunge estadounidense aunque, en realidad, lo que sabemos de cierto es que sus dos minutos son como una supernova (no una de Champagne) desatada con una sonrisa tras varios años de rechazo hacia ese sonido que se ha convertido en uno de los más destacados de la banda. Difícil cansarse de un trallazo como este. “Woo-hoo, Woo-hoo, Woo-hoo, Woo-hoo… I got my head checked by a jumbo jet… It wasn’t easy, but nothing is… No…“.

[pullquote]Nos encontramos un Damon Albarn más maduro, capaz de escribir en primera persona para expresar sus sentimientos y relatar sus propias experiencias en vez de sólo retratar o hablar sobre la sociedad británica.[/pullquote]

Este trabajo también se ha ganado la fama de que por momentos suena como si estuviera firmado por una banda grabando sus primeras composiciones en su propio estudio o garaje con su primer presupuesto.

Primer indicio, “Country Sad Ballad Man“, que trata de flotar por la música country mientras nos presenta una letra angustiosa en primera persona, y es que otro de los cambios en este “Blur” es que nos encontramos ante un Damon Albarn más maduro, ahora capaz de escribir en primera persona para expresar sus sentimientos y relatar sus propias experiencias en vez de sólo retratar o hablar sobre la sociedad británica como había hecho hasta entonces influenciado en mayor medida por Ray Davies y The Kinks. “M.O.R.” exhibe otro de los riffs más potentes del largo, además de que la progresión de acordes está extraída de los temas “Boys Keep Swinging” y “Fantastic Voyage” de David Bowie. Es extraída de dos ya que en el álbum “Lodger” Bowie trabajó con Brian Eno, quien experimentando propuso utilizar la misma progresión de acordes para varias canciones, siendo estas dos en las que surgió.

Con “On Your Own” se acentúa la experimentación sonora a través de sintetizadores, con tintes baggy propios de la Gran Bretaña de finales de los ochenta y que recuerdan hasta cierto punto a su debut de 1991 con “Leisure”. Sin embargo, “Theme For Retro” emerge como una pieza con poco o nada de atractivo que trata de seguir esa línea de cambio, con un sonido que se vuelve siniestro acompañando a la voz de Albarn en eco.

A continuación, “You’re So Great” merece su mención por varios motivos. En primer lugar porque quien pone la voz no es Albarn sino Coxon, que además es el que compuso este corte. Voz poco agraciada acompañada de un sonido descuidado (de nuevo como si fuera el debut de un grupo en su propio garaje de la típica casa estadounidense) con protagonismo para la guitarra acústica. La letra es bastante simple y empalagosa, además de un sonido como decimos acústico, contrario a lo que le gustaba a Graham Coxon, pero que revela la libertad artística que atesoró Blur en ese momento.

Death of a Party” juega con ritmos experimentales, sonido mucho más sucio que en sus anteriores obras pero conectando con los Blur de hasta entonces. Por otro lado tenemos “Chinese Bombs“, que sigue con esa sonoridad desaliñada pero vuelve a los guitarreos potentes con toques punk. Al igual que nos pasaba con “Theme For Retro”, con “I’m Just a Killer for Your Love” tenemos una pista que muestra la evolución y giro de Blur pero que tampoco aporta nada en el contexto global del LP.

Con “Look Inside America” se refuerza la madurez de Albarn hablando de su propia experiencia atormentado cuando giraban por Estados Unidos sin lograr triunfar, mientras Oasis, sin quererlo, lo lograban. “Strange News From Another Star” incorpora un sintetizador juguetón con retazos espaciales, elemento que hace su aparición con protagonismo en otro corte sucio y americanizado como es “Movin’ On“.

Essex Dogs” cierra el quinto álbum homónimo de Blur de la forma más extraña y experimental posible. Incluyendo el hidden track “Interlude” estamos ante una pieza confusa y una apuesta valiente, que por momentos se torna en simple ruido semi-ambiental. Expone la libertad creativa que derrochó el cuarteto británico, aunque, en mi opinión, en casos como este o “Theme For Retro” no aporten mucho y nos dejen con sensación agridulce.


Blur – Blur


  • Tras la tormenta viene la calma, y la derrota comercial con Oasis sirvió a Blur para reinventarse y atravesar uno de sus momentos con mayor libertad creativa.
  • Su acercamiento al sonido americano gracias en su mayor parte a Graham Coxon marcaba una nueva etapa para Blur.

  • Injusto el trato que ha recibido un álbum que marcó el cambio y la evolución de Blur hacia un sonido diferente.
  • Para los seguidores de sus anteriores obras con el britpop como estandarte, puede defraudar.

PÁGINA DE ARTISTA

7.8

Después de que Oasis reventara las cifras de ventas en Gran Bretaña con su segundo disco, Blur se encontraba en la encrucijada de cómo sobreponerse al haber pasado a ser denominados como una banda de pop de nivel medio. La respuesta la encontraron gracias al afán innovador de Graham Coxon y su acercamiento al sonido americano del que tanto habían renegado. El resultado es la apertura a una nueva etapa, para algunos mejor y dando un paso al frente necesario pero para otros una incomprensible huída de su sonido original.