MUSE

Muse se había colocado como uno de los grupos revelación en 1999 gracias a “Showbiz”. Fue un comienzo fuerte en que el que podíamos empezar a ver algunas de las características que definirían al grupo durante los años posteriores. Sin embargo, los británicos sabían que no podían quedarse ahí. Había sido un buen trabajo, sí, pero podían dar mucho más de sí. Así que en el verano de 2001 decidieron lanzar “Origin of Symmetry” cambiando la perspectiva de su primer largo y dotando a las canciones de más profundidad e influencias de todo tipo.

Un álbum que, aunque mantiene alguna de las cualidades de su primer trabajo, se define por la innovación tanto en el uso de instrumentos como el órgano de iglesia como en los riffs de guitarra que comienzan a introducirse y tienen su punto álgido en el inicio de “Plug in Baby”.

La banda británica tuvo numerosos problemas para lanzar su segundo elepé en Estados Unidos debido a que la discográfica se negaba a publicarlo argumentando que contenía demasiados falsetes, lo que dificultaba su difusión en la radio. Finalmente, Muse rompió la relación con Maverick y el disco vio la luz en América en 2005, bajo el sello discográfico de Warner Bros. Records.

muse-origin-of-symmetry-2

[pullquote]Un álbum que, aunque mantiene alguna de las cualidades de su primer trabajo, se define por la innovación tanto en el uso de instrumentos como el órgano de iglesia como en los riffs de guitarra.[/pullquote]

Quizás lo que más destaca de este álbum es su apertura, una primera mitad espectacular que pone los pelos de punta. “New Born” es la encargada de ponernos en situación. El ritmo intranquilo del piano, al que luego se van sumando el resto instrumentos y la voz de Matt Bellamy desemboca en un estribillo más que contundente. La enérgica interrupción de los acordes de la guitarra eléctrica es escalofriante, transformando la canción completamente y dejando atrás la melodía inquietante con la que había comenzado. “Bliss” continúa la tendencia de “New Born”. En este caso se trata de un amor incondicional e irracional, una caída libre hacia la nada que impulsa a perder la razón. Nada más ilustrativo que el videoclip de la canción para entender a qué se refieren los británicos.

Mientras, en “Space Dementia” vuelven a aparecer las influencias de pianistas como Chopin o Tchaikovsky. Con una pausa digna de algunas piezas de música clásica, la voz de Bellamy habla de los placeres del dolor emocional (“You make me sick, because I adore you so”). Una de las canciones que deja al público boquiabierto en directo por la pausa y el sentimiento que pone el vocalista en cada una de las palabras que pronuncia.

[pullquote]Aunque intentan innovar en la parte final del álbum, no consiguen que su estilo triunfe. Un final demasiado pobre para un disco que había comenzado dejando el listón muy alto.[/pullquote]

Hyper Music” es un corte sencillo, con bastante fuerza pero muy uniforme, a pesar de comenzar con una técnica de guitarra muy curiosa. Sin destacar mucho, sirve de introducción para “Plug in Baby”, una de las joyas más brillantes del disco, por no decir la que más. Con un riff de guitarra que pone la piel de gallina comienza esta preciosa pista, prácticamente diseñada para que la guitarra sea la protagonista principal del momento. Casi cuatro minutos en los que la explosión de fuerza es inmensa. Pura adrenalina. “Citizen Erased” crea una atmósfera violenta gracias al sonido distorsionado de la guitarra. Canción épica donde las haya, que después de siete minutos de subidas y bajadas (es una de las canciones más largas compuestas por los británicos), y con momentos más propios del metal que del rock, termina apagándose mientras deja una sensación de calma a su paso.

Matt prácticamente se transforma en soprano en “Micro Cuts”, donde el falsete es la nota predominante. Después, “Screenager” pone de manifiesto la decadencia de la segunda parte del disco. Los sonidos prácticamente de música ambiental, lentos y poco ambiciosos, comienzan a hacerse presentes por medio de una guitarra acústica bastante apagada. El último toque enérgico del álbum lo pone el estribillo de “Darkshines”. Aunque tiene algunos momentos destacables, la canción intenta crear un clima tenso que no consigue triunfar.

[pullquote]A pesar de que el final deja mucho que desear, pistas como “Plug in Baby” o el cover de “Feeling Good” convierten a “Origin Of Symmetry” en un álbum que realmente merece la pena dentro de la discografía de Muse.[/pullquote]

Feeling Good”, el cover de Nina Simone, merece una mención especial en esta recta final del disco. Tras haber ocupado el primer puesto en las listas de los mejores covers de la historia, la versión de esta célebre canción de la banda de Devon sigue despertando pasiones en sus conciertos.

Por último, “Megalomania” contiene la innovación más importante del álbum: un órgano de iglesia. Gracias a este instrumento y a una guitarra que es utilizada más que nada para distorsionar, Muse obtienen una de las canciones más extrañas de su carrera, plagada de sonidos ‘celestiales’. Quizás el proyecto de esta pista fuese atractivo, un corte curioso y diferente que pusiese punto y final a un álbum con el que destacar. Sin embargo, el resultado no es tan bueno como podría parecer en un principio, transmitiendo una sensación de frivolidad que no deja nada claro. Un final que, probablemente, no sea el más adecuado para un álbum que comienza como si fuese una avalancha de sonidos potentes que consiguen engancharte enseguida.


Muse – Origin of Symmetry


like

  • Los riffs de guitarra cada vez más característicos en la banda.
  • Mezcla de sonidos clásicos con otros mucho más modernos y eléctricos.

dislike

  • Aunque intentan innovar en la parte final del álbum, no consiguen que su estilo triunfe. Un final demasiado pobre para un disco que había comenzado dejando el listón muy alto.

PÁGINA DE ARTISTA

MUSE

7.0

En “Origin Of Symmetry” los británicos dan un paso adelante respecto a su debut. A pesar de que el final deja mucho que desear, pistas como “Plug in Baby” o el cover de “Feeling Good” convierten a “Origin Of Symmetry” en un álbum que realmente merece la pena dentro de la discografía de Muse.

1 Comentario

  1. Totalmente de acuerdo con el análisis de este disco. Especialmente con su irregularidad en la segunda parte (aunque creo que los siete primeros temas compensan eso con creces).

    “Space Dementia” siempre ha sido mi canción preferida de este álbum ¡Saludos!

Dejar respuesta