TULSA

“Cuando el viento no sopla, en el mar reina la calma chicha y el movimiento se convierte en una ilusión. En este estado de calma chicha, en esa espera, a veces plácida y a veces tumultuosa, se ha tejido un disco con espíritu artesanal y cálculo milimétrico”. Palabras de Miren Iza, la propia artista de este tercer álbum de Tulsa.

Ella, Charlie Bautista y Carasueño han dedicado a lo largo del último año el tiempo necesario para no sólo grabar estas nueve pistas, sino para descubrir y dar una vuelta de tuerca a su sonido. Si con “Sólo Me Has Rozado” lanzado en 2007 y dos años después con “Espera La Pálida” se descubría a una artista con una gran capacidad creativa, letras únicas e identidad propia, entremezclando texturas cálidas y melosas con otras más ásperas y crudas, ahora, en 2015 con “La Calma Chicha”, Miren Iza y los suyos se zambullen en un nuevo viraje sonoro, añadiendo capas electrónicas, sintetizadores y diferentes instrumentos para aupar sus crípticas letras a otro nivel.

Este periplo coincide con su etapa viviendo en Nueva York y tras publicar un EP en 2012 llamado “El Ignonauta”, que no era otra cosa que una banda sonora para un corto que grabó en la ciudad estadounidense. Y es que esta obra llega bastantes años después de fascinar a público y crítica por igual en 2009, pero como ella dice, no han querido seguir un calendario, sino guiarse por su instinto y por el puro placer de componer y crear sonido a sonido estas nueve piezas que hablan de las pasiones más efímeras y han sido concebidas entre Nueva York, Madrid y Hondarribia. “El corazón es el mismo, los aledaños son otros”, dice Miren.

Esa línea que seguía por la música americana se cruza con las capas electrónicas que decimos desde la primera composición, “Leña“, encargada de abrir este tercer elepé y presentarnos este nuevo sonido de forma bastante conmovedora y en consonancia con la letra, un profundo llanto por amor. “Llueve, llueve, llueve en Brooklyn…“.

Seguidamente “Oda al Amor Efímero” sigue con la lírica de la pista anterior, rindiéndose ante ese amor por el que se preocupaba en “Leña”, y aunque ese romance pueda no durar y ser, como el título indica, efímero, es mejor levantarse, salir de un estéril letargo y empezar a creer que hay alguna opción de ganar que pasarse toda la vida lamiéndose las heridas que aun así no cicatrizarían. Profundas y enternecedoras líneas tras las cuales aparece “Gente Común“, presentándose con un ritmo más consistente y firme sobre el que se acoplan los sintetizadores y crujidos electrónicos.

Es “Casa” el corte encargado de mostrar la experimentación sonora de Tulsa en su máximo esplendor, creando un entorno completamente diferente, sombrío, que lo copa todo y la voz de Miren se escucha exhausta y a merced de las capas sonoras.

Los Amantes del Puente” brota con toques baladescos. De forma delicada y suave entona una letra sobre amor, volviendo a los rasgos significativos de los dos primeros tracks. Con “Bosque” volvemos a los toques en los que los sonidos electrónicos se asocian perfectamente a las voces desazonadas y apenadas de Miren Iza, quien comparte protagonismo en este caso marcándose un dueto con Ricardo Lezón de McEnroe.

El séptimo tema del disco es el que primero se pudo escuchar, “En Tu corazón Sólo Hay Sitio en los Suburbios“, y es además otra intensa y vehemente prueba del nuevo rumbo de Tulsa. Repleta de sintetizadores, guitarras distorsionadas y cajas de ritmos se confirma como una de las canciones destacadas y más tajantes de la banda madrileña.

[pullquote]Con “La Calma Chicha” Miren Iza y los suyos se zambullen en un nuevo viraje sonoro, añadiendo capas electrónicas, sintetizadores y diferentes instrumentos para aupar sus crípticas letras a otro nivel.[/pullquote]

Ay” se destaca por dos elementos claros que son también las señas de este LP: la riqueza sonora jugando con la nueva instrumentación y elementos y una letra llamativa y sugerente. “Ay, llevo años escribiendo la misma canción… Ay, con el único fin de saber algo más de ti…“. De nuevo, la voz de Miren se muestra cansada y abatida.

“La Calma Chicha” acaba con “Los Ilusos“, y como no podía ser de otra manera, manteniendo la línea que han querido seguir con las nueve composiciones, encaminando al oyente de forma mansa y sosegada hacia el final. De esta forma, Miren Iza y Tulsa marcan el comienzo de una hoja de ruta diferente, una línea sonora nueva que para nada desentona con las voces ni con las letras. Vuelta a la carga cinco años después de una forma ambiciosa, siguiendo sus instintos y lo que creía que debía hacer.


Tulsa – La Calma Chicha


  • La espera ha merecido la pena y Tulsa nos regala un álbum que más allá de que te guste su nuevo rumbo proporciona una agradable escucha.
  • Las nuevas texturas instrumentales se acoplan a la perfección a las cuidadas y detalladas letras de Miren Iza.

  • Podemos echar en falta algo más de brío y empuje en algunas canciones.
  • Habríamos agradecido degustar alguna pista más y una mayor duración. 9 temas y 33 minutos nos saben a poco.

PÁGINA DE ARTISTA

7.4

A caballo entre Nueva York, Madrid y Hondarribia llega el tercer disco de estudio de Tulsa. Tejido y confeccionado con calma, exhibiendo una nueva aventura apostando por diferentes instrumentos y texturas pero con el mismo corazón.