Junio de 2013, dos años después de publicar su primer trabajo en solitario, “The Colour Of The Trap”, Miles Kane vuelve con su nuevo álbum “Don’t Forget Who You Are” para convencernos (si había dudas) de que le sobra talento como músico y compositor.

El chico de Liverpool que se inició en el mundo de la música formando parte de The Little Flames, liderando The Rascals y en la actualidad sigue siendo co-líder de The Last Shadow Puppets junto con Alex Turner, se atreve con su segundo álbum como solista.

Si el primer álbum fue un golpe sobre la mesa para darse a conocer más allá de la sombra de Turner (aunque no se alejaba de su influencia ya que la mayoría de los temas estaban compuestos por ambos), éste es la confirmación de lo que ya sabíamos, que rebosa valía y conocimiento. Ha instaurado un nuevo estilo; un revival muy particular (en la más pura línea británica), hecho con el máximo cuidado y la clase que le caracteriza.

Tras ese marcado acento (que permite que no nos perdamos con las letras), se adivina la evolución, Miles ha crecido y madurado musicalmente. Se ha vuelto atrevido, ha ganado confianza y ha conseguido mejorar su nivel compositivo dotando de una calidad y complejidad extremas a cada tema. El disco está cuidado al más mínimo detalle y no es de extrañar, Kane quiere formar parte de los grandes y nos tiene a todos pendientes de él.

Deja de lado el pop orquestal y las influencias más sesenteras para centrarse más en el glam y el britpop, recordándonos a  Lennon, T. Rex, Oasis o The Who entre otros. En general, en palabras de Miles, el nuevo álbum es material “grande, positivo y optimista, capaz de levantar el ánimo a la gente”, y compara el sonido del álbum al del sencillo “Inhaler”.

Pues eso, Long Live Rock ‘n’ Roll, Mister Miles Kane.

Taking Over” y el riff de guitarra que la introduce conforman la carta de presentación. Canción perfecta para comenzar, llena de cambios rítmicos donde pasa de un tono más lírico a uno más agresivo. Estribillo rockero y una guitarra presente de manera más que evidente en todo el tema; despunta con los solos, que se van volviendo más complejos y extensos a medida que llegamos al final. Los riffs de The Who y el solo de “Revolution 1” de The Beatles son las joyas que Kane adapta de forma excepcional a su composición.

El single que da nombre al álbum “Don’t Forget Who You Are” es el segundo de los tres temas de presentación. Volvemos a un sonido más pop, alegre, optimista, acompañado por los “la la las” del estribillo. La letra está muy cuidada “Although we’re tongue-tied and breathless… We won’t let our worries dictate who we are… Throw out the old towels… We won’t let our worries dictate who we are…” y ajustada perfectamente a la métrica. Todo un himno al optimismo.

Better Than That”, o el tema que hará que te levantes y saltes, bailes, des palmas o simplemente grites la letra cual beatlemaníaca ante sus ídolos. Miles lo consigue con un ritmo sencillo y claro, pero fuerte, lo suficiente como para captar toda tu atención. Llena de referencias/homenajes a James Brown, The Beatles, Brigitte Bardot, Marlon Brando… Evidente influencia sesentera, en la que The Monkees no andan muy lejos.

Baja el ritmo desenfrenado de los tres primeros temas e introduce “Out Of Control”, una balada romántica con arreglos de orquesta, que bien podría haber sido obra de Oasis o The Verve. Aunque no sea la mejor letra del álbum y la rima del estribillo sea bastante facilona (“But we’ll rock as we roll… Rev the engines and go… Let’s get out of control…”) Kane apuesta por lo seguro con la melodía y consigue convencernos sonando casi igual que sus homólogos británicos en “Stop Crying Your Heart Out”.

Nada más oir el característico comienzo de “Bombshells” nuestra mente piensa intuitivamente en alguno de los temas más conocidos de The Who, como “Baba O’Riley”. La distorsión de las guitarras nos devuelve al pop más psicodélico del anterior álbum.

Con “Tonight” volvemos a oír rock en una pieza donde las guitarras son indudablemente las protagonistas mientras la batería y los versos concisos de Kane marcan un ritmo claro que define la canción. Quizá el coro alargando el estribillo le resta algo de precisión y brevedad, pero el tema en sí denota la determinación y la seguridad de Miles.

Tema rápido, divertido y alegre, “What Condition Am I In?” cuenta con influencias sesenteras que invitan al baile nuevamente, haciendo aparición alguna línea de guitarra parecida al “Birthday” de The Beatles.

Después de estas tres canciones que nos han devuelto al ritmo desenfrenado de rock ‘n’ roll llega “Fire In My Heart”. Si hay que poner alguna pega al álbum quizá sea esta canción, totalmente descontextualizada entre  “What Condition Am I In?” y “You’re Gonna Get It”, en la que Miles vuelve a rebajar el tono y nos regala un tema acústico, con una guitarra perfecta, un piano, un bajo y una batería que completa la melodía y, sin embargo, algo falla; no sólo la situación de la canción dentro del álbum, sino también el hecho de que la letra sea de las menos elaboradas. Versos como “What else can a poor boy do… To live his whole life reckless.. And blue?” son cosas que hemos oído mil veces.

Vuelve a romper el ritmo lento con un tema enérgico donde los haya, “You’re Gonna Get It”. Uno de esos tracks que necesitas escuchar un par de veces para date cuenta de que aunque las guitarras suenen maravillosamente bien, Kane se deje la voz y nos transmita toda la energía con cada palabra, la estrella de la composición es el bajo. Es una constante durante todo el tema que deja una base excepcional.

Give Up” es uno de los temas fuertes del álbum. Nos encontramos ante el Miles más irreverente, descarado y provocador, con una energía fuera de lo normal. Si hay algo que destacar por encima de lo ya sobresaliente son las guitarras, simplemente magníficas. Con claras influencias de Black Sabbath, el resultado es impecable y el mensaje queda claro; una canción que engancha desde el principio.

Darkness In Our Hearts” suena a The strokes en “Last Nite” y The Who en “My Generation”, otra muestra de la genial la variedad de Kane y de cómo consigue vincular a todos sus referentes y conseguir un sonido único con ecos de todos los anteriores. El ritmo rápido queda marcado por las guitarras y batería que van en progresión hacia un final más agresivo y distorsionado. “Hey I’m not like everybody else… You’re not like everybody else… Face the facts…” es el cierre perfecto del disco.

Start Of Something Big” es el primero de los tres cortes adicionales con los que cuenta la versión Deluxe de “Don’t Forget Who You Are”. Sigue en la línea de los anteriores, rebosa fuerza y vitalidad por los cuatro costados. El bajo introduce uno de los temas más rockeros del álbum y los coros del estribillo nos devuelven ese aire sesentero.

La distorsión de las guitarras nos traslada a una pista más psicodélica, “Caught in The Act”, donde la batería y la voz de Kane hacen la mayor parte del trabajo. La composición termina siendo más compleja debido a la letra y los cambios de ritmo que introduce el estribillo.

Terminamos con “First of My Kind”, el único tema co-escrito con Turner. Suena a britpop clásico. Es una canción simplemente perfecta, el mejor ejemplo de cómo coordinar de forma inmejorable los arreglos orquestales, las guitarras, la percusión y la particular voz de Kane. La letra hace que sea una composición redonda, que nos olvidemos de si pertenece a un estilo determinado y reconozcamos el lenguaje que ha creado Miles, la definición del carácter británico.


Miles Kane – Don’t Forget Who You Are


  • No defrauda, el nuevo álbum es una evolución del anterior y la relación entre ambos es evidente.
  • Las composiciones son mucho mejores, más ricas y complejas musicalmente y las referencias se fusionan en los temas con unos matices más sutiles.
  • Su estilo se ha vuelto más refinado pero no deja de ser reconocible.

  • Compositivamente “Out Of Control” es bastante pobre y Kane se limita al cliché de chico locamente enamorado.
  • “Fire In My Heart” es redonda y la voz de Miles simplemente excelente, pero está descontextualizada en el disco. Una composición acústica y lenta en un álbum que es puro rock y movimiento, desentona bastante.

PÁGINA DE ARTISTA

7.0

Con tan sólo 27 años, Miles Kane consigue superar el listón que dejó con su primer álbum en solitario y nos sorprende con “Don’t Forget Who You Are”. Un trabajo cuidado al milímetro en el que volvemos a percibir de forma nítida a todos sus referentes y en el que sobresale como compositor. Sin duda un disco lleno de sorpresas y detalles que merecen ser escuchados un par de veces para llegar a captar toda la riqueza instrumental. Tanto los temas como la personalidad del propio Kane darán mucho juego en los conciertos..