“Stairway to Heaven”, “Kashmir”, “Whole Lotta Love” o “Heartbreaker” son algunas piezas (entre tantas) de Led Zeppelin que todo el mundo conoce y en las que Jimmy Page ha tenido una influencia monumental. Podríamos escribir textos interminables para acercarnos, al menos un poco, a la trayectoria de Page con la banda londinense. Menos afamada es su posterior etapa en solitario, llena de colaboraciones con otros artistas, pero cabe destacar que, contrariamente a lo que muchos creen, había vida antes de Led Zeppelin.

Conocido aunque en menor medida es su periodo con The Yardbirds hasta 1968, agrupación en la que también estuvieron Eric Clapton y Jeff Beck, aunque ambos decidieron distanciarse de The Yardbirds para seguir sus propios caminos personales. Con Page como guitarra principal grabarían “Little Games”, cuarto y a la postre último álbum de estudio que sellaba la cercana ruptura del grupo. Ese acontecimiento marcaba el inicio de The New Yardbirds (que pasarían a llamarse sin dilatarse mucho Led Zeppelin).

Pero vayamos al principio, porque el que es un guitarrista de leyenda tiene historia antes incluso de The Yardbirds, cuando no era más que un niño y posteriormente en la adolescencia ya se empezaba a percibir lo que era capaz de hacer con su instrumento.

Fue cuando él y su familia se mudaron a Epsom cuando encontró su primera guitarra. Él mismo ha dicho que no sabe si la dejaron ahí los anteriores propietarios de la casa o si fue algún amigo de sus padres. También aclara que en aquel momento no había muchos guitarristas, pero uno de ellos estaba en su escuela y fue quien le enseñó los primeros acordes que aprendió. Sin embargo eso le aburría, así que lo dejó y aprendió de forma autodidacta, escuchando discos. Ahí nacería la forma tan personal de hacer sonar su guitarra.

Por aquellos años, final de la década de los cincuenta, un estilo había cogido fuerza importado desde Estados Unidos: el Skiffle. Un género con raíces de jazz, folk y blues, que además de utilizar elementos como la guitarra o el banjo también se caracteriza porque los mismos eran instrumentos caseros u objetos que pudieran emitir algún tipo de sonido. En Gran Bretaña muchos jóvenes formaban una banda con instrumentos hechos por ellos mismos e improvisaban influidos por un Lonnie Donegan que se encargó de ser la figura más relevante del skiffle británico. Ese skiffle sería el germen de lo que desembocaría en la Invasión Británica, y muchas futuras estrellas del país, entre ellos Jimmy Page, Mick Jagger o The Quarrymen (que posteriormente se convertirían en The Beatles), comenzaron englobándose en ese estilo.

Los medios y más concretamente la BBC se dieron cuenta del fervor que estaba creciendo alrededor de la música, y aprovecharon para desde 1952 emitir All Your Own, un programa para que niños y adolescentes mostraran su talento o habilidad específica. Una de sus emisiones más insignes es en la que aparece un Jimmy Page con trece años junto con otros músicos tocando dos temas, “Mama Don’t Want to Skiffle Anymore” y “In Them Ol’ Cottonfields Back Home”.

Durante esa actuación, en la que Page es el más joven de la banda y aparece en primer plano junto a su guitarra, es preguntado sobre qué le gustaría hacer de mayor, cuando acabe la escuela, si se dedicaría al skiffle profesionalmente, y él, presentándose como James Page, responde: “Quiero dedicarme a la investigación biológica […] Encontrar una cura para el cáncer, si todavía no se ha descubierto para entonces“.

El pequeño Jimmy no sabía que el destino del rock and roll le reservaba ser el poseedor de una endiablada habilidad para electrizar a público y oyentes con su guitarra, y que además formaría parte de una de las bandas de rock más grandes de la historia.

Sería no mucho después cuando le tocaría tomar una de las decisiones más grandes que haya tomado, ya que le ofrecieron un puesto como asistente de laboratorio, pero él decidió abandonar su escuela de secundaria para perseguir el sueño de ser músico profesional.

Jimmy Page (izquierda) en una de sus colaboraciones, en este caso con The Presidents

Y no fue fácil, ya que el propio Page cuenta que no había muchos músicos con los que tocar habitualmente. “En aquel momento no puedo decir que hubiera abundancia de gente con la que tocar. Yo solía tocar en muchos grupos… En realidad con cualquiera que se pudieran juntar para un concierto“.

En esos primeros compases entabló amistad con Neil Christian, quien le ofreció unirse cuando tenía quince años a su banda The Crusaders. Durante dos años Page estuvo tocando con él, dando conciertos y hasta colaboró en su single “The Road to Love”.

En esos días también frecuentaba, antes incluso de dejar el instituto, el Club Marquee, un lugar famoso por sus actuaciones de jazz y skiffle. Allí conoció y tocó con guitarristas como Jeff Beck o Eric Clapton.

Ganándose fama poco a poco comenzó a ser contratado para sesiones de discográficas como Columbia o Decca, aunque un hecho que le catapultó de verdad fue ser el guitarrista de sesión favorito del productor Shel Talmy, conocido por su trabajo con The Who o The Kinks. De hecho, en el álbum debut homónimo de los Kinks Page aparece en los créditos de las canciones “I’m a Lover Not a Fighter” y “I’ve Been Driving on Bald Mountain”, para las cuales utilizó una acústica de doce cuerdas en vez de una convencional, lo que impresionó dada su juventud.

Con The Who llevó la guitarra rítmica en su primer single, “I Can’t Explain”, aunque el guitarrista y principal compositor de la banda, Pete Townshend, se mostró en un principio reticente ante la idea de que fuera Page quien tocara en la grabación final. Del mismo modo, también tocó en el lado B de ese single (“Bald Headed Woman”), una composición que también aparecía en el debut de The Kinks con los que Jimmy había tocado.

Tocar con dos bandas del calibre de los Kinks y los Who no era algo muy corriente, aunque fuera sólo para colaborar en algunos tracks. Pero no se quedó ahí, también lo hizo con Marianne Faithfull y Van Morrison. Asimismo, sería en 1965 cuando el mánager de los Stones hasta 1967, Andrew Loog Oldham, se fijó en él y lo contrató para diferentes sesiones y como figura talento de un nuevo sello que se había formado ese mismo año, Immediate Records.

Para Jimmy Page este periodo tuvo mucho valor personal, y asegura: “Mis días como músico de sesión tienen un valor inestimable. Por aquel entonces yo acudía al estudio para tocar tres veces al día… ¡Seis días a la semana! Y además, la mayoría de veces no sabía que iba a tocar, me pillaba de improviso. Pero aprendí cosas hasta en mis peores sesiones, y créeme, he tocado en algunas canciones horrorosas. Finalmente decidí llamar y acabar con esa etapa, porque se estaba volviendo demasiado estúpida y no quería vivir ese tipo de vida como músico de sesión. Tuve suerte y Paul Samwell-Smith en ese momento decidió abandonar The Yardbirds, por lo que yo ocupé su puesto. Aun así, fue divertido al principio hacer como músico de sesión, y aprendí mucho, sobre todo en cuanto a la disciplina necesaria en el estudio, no podía cometer ningún fallo“.

Con su entrada en los Yardbirds comenzaría a sembrar la semilla de lo que en poco tiempo germinaría como su propia banda, Led Zeppelin… Y a partir de ahí, todos sabemos qué llegaría.