EL MEISTER

La barba más famosa de Valladolid, Javier Vielba (conocido como El Meister), es sin duda uno de los músicos más productivos de su ciudad natal y un artista de moda en el panorama español. Pero de moda no por azar del destino, sino porque se lo ha ganado a pulso.

Ser vocalista y líder de dos bandas como Arizona Baby y Corizonas ya puede ser suficiente, pero no para Vielba. Además colabora en diversos proyectos como, por ejemplo, el de Ángel Stanich, quien sale de los Open Mic de Pucela, que el propio Vielba organiza y promociona para promover la escena underground en una ciudad que se mantiene levantada en armas contra una ley que prohibe la música en directo en los bares excepto en locales con licencia especial.

Por si esto fuera poco, ahora nos maravilla con su proyecto en solitario, este “Bestiario” que tiene mucho de lo que hablar pese a que sólo dura 29 minutos divididos en ocho pistas. Mantiene su base arizoniana aunque se aleja de ella en cierta medida y se atreve con texturas muy diferentes, a veces cercanas al sonido clásico del pop español, también apuestas muy diferentes y atrevidas, y otras veces (como su carátula que parece sacada de alguna vidriera gótica) viaja al pasado.

[pullquote]Escuchar a Vielba cantar en castellano es uno de los puntos más destacados de “Bestiario”, ya que más allá de sorprender respecto a Arizona Baby o Corizonas, es capaz de acercar más sus letras a quien las escucha.[/pullquote]

Y si por algo destacamos al barbudo vallisoletano es por no descansar, por innovar, y ahora además nos da su primer paso hacia el castellano que comienza con “País del alce“. Ritmo marcado y una letra a camino entre lo real y un cuento, pero resulta agradable escuchar al Meister cantando en su idioma natal. Lo que además llama la atención es el juego con elementos electrónicos sin excederse, que le dan ese toque místico y ácido que consigue cautivar a quien lo escucha. Después nos encontramos “Los perros ladran“, una de esas variantes cercanas al pop español que nos puede recordar a Manolo García o El Último De La Fila. Sin embargo, esa letra con base guitarrera recitada por un Vielba en una faceta en la que no estábamos acostumbrados a verle resulta muy atractiva, diferente y bastante alejada de su línea más arizoniana, lo que le hace sonar fresco y renovado.

En esos derroteros sigue “Gallo rojo, gallo negro“, con trazos rancheros El Meister nos cuenta lo que parece un recuerdo de la canción popular escrita por Chicho Sánchez Ferlosio, que se convirtió en un himno de la lucha contra la dictadura franquista a través de esa metáfora con los dos gallos; el negro representando la opresión totalitaria y el rojo como la libertad y el cambio. Como vemos, al igual que ha pasado con otros artistas y bandas, al escribir y cantar en castellano también nos encontramos letras más profundas, cercanas y crudas. Y por supuesto también tenemos un track salido del laboratorio del Meister como es “Chupacabras“, un experimento que introduce la voz de un hombre que nos describe a ese legendario híbrido entre animal y extraterrestre con unos sonidos particulares jugueteando electrónicamente que crean una atmósfera singular y única.

[pullquote]Los toques electrónicos en su justa medida resultan agradables, y es que El Meister ha querido, probablemente, plasmar su lado más personal e íntimo en este “Bestiario”.[/pullquote]

Dos minutos utilizados como nexo entre la primera parte del disco y la segunda, que abre con uno de los mejores fogonazos de todo el elepé, “El Oso“. Toques electrónicos para presentar una letra enigmática que parece utilizar al oso como símbolo de la especie humana, su condición y su problemática. Esta letra se fusiona a la perfección con esos sonidos tecnológicos y el resto de instrumentos a merced de un Meister pletórico. “El único enemigo del oso es el oso… Grande, blanco y poderoso…“. “Megalodón” emerge como una pista instrumental acústica que nos relaja de esa experimentación y coqueteo electrónico. Justo en su momento.

El penúltimo corte es “Romance del burro listo“, con bases flamencas en su inicio que vertiginosamente se tornan en texturas que nos recuerdan de nuevo a la música tradicional española. La última pieza del álbum es también la más extensa de todas, “Sueño con serpientes“, una hábil y acertada elección para cerrar. Una menor carga para el teclado electrónico y mayor peso para la guitarra y sonidos psicodélicos que logran una sensación perfecta.

Acabamos entonces la escucha de esta ópera prima de Javier Vielba que llega sorprendiéndonos por la línea seguida, acertada de igual manera porque es un artista con un recorrido brutal, lo que se nota y se plasma aquí. Los toques electrónicos en su justa medida tampoco nos resultan desagradables ya que, como él mismo ha dicho, antes de una guitarra acústica tuvo un Casiotone, y ha querido, probablemente, plasmar su lado más personal e íntimo en este “Bestiario”.


El Meister – Bestiario


  • Al cantar en castellano El Meister acerca más sus letras a quien las escucha.
  • Sin olvidar elementos arizonianos nos presenta tramas y sonidos diferentes y variados que refrescan la música de Vielba.
  • Se agradece un nuevo proyecto y apuesta de este artista que logra sorprendernos.

  • El juego con sonidos electrónicos es un arma de doble filo, puede resultar disonante.
  • Sólo ocho canciones y 29 minutos que se nos quedan cortos.

PÁGINA DE ARTISTA

7.6

Debut en solitario del vallisoletano Javier Vielba que sin olvidarse de sus raíces del desierto de Arizona se aleja de ellas parcialmente para traernos una obra que se nos queda corta dado su carácter. Letras en castellano más cercanas pero profundas, experimentación de sonidos sin abusar y con ganas de que aunque tiempo no le sobrará, siga inmerso en este nuevo camino y no se quede solamente aquí.