Demasiado rocker para los punks, demasiado punk para los rockers. Así es Loquillo. De su Barcelona natal al Madrid de La Movida renegando del rockabilly, un movimiento para él demasiado parado, estático… Confiesa que no era fácil ser una estrella, pero él era muy alto y le quedaba bien todo, porque el rock era para gente guapa como ellos. No, Loquillo no necesitaba abuela que le dijera lo bien que lo hacía y lo bien que cantaba, o se lo creía él o no se lo creía nadie. Y es que lo de morderse la lengua y no decir lo que piensa no es algo que caracterice a Loquillo, ¡gracias a Dios!

Él, Sabino Méndez y tres jóvenes de Vic (Ricard Puigdomenech, Simón Ramírez y Jordi Vila) aparecen en Madrid donde bromean con que allí todo el mundo era hijo de alguien. Hijo de político, hijo de cineasta, hijo de médico, hijo de arquitecto… Y ellos irrumpieron como los hijos de nadie en una escena en la que confluyeron con, por ejemplo, Jaime Urrutia o Alaska, con la que además han colaborado en “El Ritmo del Garaje”. Por otro lado quedarían (como los llama el barcelonés) los hippies setenteros reciclados al punk que llegó tarde a España.

Desde Teddy Loquillo y sus Amigos, pasando por Loquillo y los Intocables y llegando a su banda más exitosa, Loquillo y los Trogloditas, no deja títere con cabeza, criticando los medios, las discográficas e incluso algún coqueteo con la política, aspectos que se han ido plasmando en canciones convertidas en himnos del rock español gracias a un rockero que creció con bandas de punk rock como The Clash o Ramones. Loquillo, la viva imagen de rock star español de quien escogemos temas imprescindibles.

20 | Canción Urgente

Empezamos con urgencia repasando imprescindibles de Loquillo. “Canción Urgente” forma parte del álbum del 96 de Loquillo con sus Trogloditas, “Tiempos Asesinos”, disco potente lleno de guitarras tajantes, buscando un rock más duro. Aquí el juego con los cambios de tono de Loquillo es incuestionable, a lo que se suma una letra crítica y profunda. “Era un tiempo imperfecto de soledades compartidas, de ideales desmesurados, de amores a escondidas. Viviendo a contratiempo cuando todo estallaba y un futuro furioso de sombras aguardaba…“.

19 | Treinta Y Tantos

Track del mismo elepé con letra generacional, porque cuando te quieres dar cuenta, la fiesta ha terminado y tienes treinta y tantos… Una instrumentación variada con toques de jazz y con los “turú tú tutú tutú, tuturutú” constantes invitándonos a acompañar al Loco a cantar eso de tipos duros que nunca fueron blandos y mujeres solas esperando a un extraño, pero llegaron tarde al reparto.

18 | Vaqueros Del Espacio

Del 96 saltamos unos años atrás, en concreto a 1983, año especial para Loquillo y los Trogloditas ya que supuso su debut con este “Vaqueros Del Espacio”, un single que en su cara B tuvo una versión del “Hawaii 5-0”. En principio sería producido por el sello Discos Kriminales, una pequeña discográfica de Manolo García y Quimi Portet que no recorrió muchos pasos y su quiebra contribuyó a que Loquillo y los suyos cambiaran la capital catalana por la madrileña, donde 3 Cipreses sacó el single adelante, con un lado A tan rocker como este “Vaqueros Del Espacio”, compuesto por Sabino Méndez y en el que encontramos un burger instalado en el Soyuz III o tupés galácticos.

17 | De Vez En Cuando Y Para Siempre

Recientemente el catalán ha vuelto a cantar piezas de Sabino Méndez, y en 2012 veía la luz “La Nave de los Locos”, disco del cual extraemos este corte, rítmicamente intenso, con guitarras cautivantes, referencia al escritor de novela negra Raymond Chandler y, sobre todo, una magnífica letra que ahonda en momentos precisos que pueden desencadenar grandes cambios.

16 | Chanel, Cocaína Y Don Perignon

En el 85 los Trogloditas publicaban por primera vez con Hispavox, momento el cual habían reunido un buen número de composiciones y Sabino propuso lanzar un doble álbum con retazos conceptuales, pero por diversas causas, entre ellas económicas, la idea se deshecho. La canción más destacada de ese trabajo fue escrita por el propio Loquillo y a la que puso música Ricard Puigdomenech. Un rock patrio marca de la casa hablando irónicamente sobre la buena vida y en la que el músico define a su mujer ideal a través de versos pegadizos: “Me gustan las chicas que por condición necesitan tiempo y dedicación, elegantes y bonitas, con ligero de Dior…“.

15 | Autopista

Tres años antes, en 1982, Loquillo y los Intocables firmarían un EP de tres canciones que sería a la postre el único que figuraría con ese nombre en la carátula. Eran momentos arduos para Loquillo, quien tuvo que apartarse de la música por dos años, cuando fue destinado a la Marina para cumplir el servicio militar obligatorio. Cuando él marchó el grupo empezó a diluirse y sólo Sabino Méndez espero a que volviera. Ese EP estaba formado por “Rocker”, “Oh, qué casualidad” y este “Autopista”, que con casi seis minutos de duración nos regala guitarras punzantes que copan una sección instrumental inicial de más de un minuto, para que a continuación emerja Loquillo disminuyendo el ritmo, y después como una montaña rusa vuelvan las guitarras que encumbran este trallazo rockero.

14 | Brillar Y Brillar

1991. Loquillo y su banda se encuentran en otro momento crucial: Sabino Méndez, principal compositor, ya no está con ellos. Quien le secunda, Ricard Puigdomenech, se está recuperando de unos problemas de oído. Loquillo da un paso al frente y asume responsabilidad en la tarea de composición apoyado por Sergio Fecé, pero sería el técnico de sonido, Iñaki Altolaguirre, quien haría llegar al grupo una grabación de un poeta, músico y profesor universitario aragonés que respondía al nombre de Gabriel Sopeña (quien en el siguiente disco pasaría a ser vital y ha seguido ligado a Loquillo desde entonces). Esa grabación era ni más ni menos que este “Brillar Y Brillar”, con una fantástica letra de superación, trabajar, y seguir adelante, tres elementos que siempre han caracterizado al músico barcelonés. “Me han matado tantas veces que aprendí a resucitar, les gustaría que fuese fácil de domesticar… He peleado tan duro que no me importa sangrar, sé que mi personaje es el precio que debo pagar“.

13 | En Las Calles De Madrid

Pista sacada del álbum “¿Dónde estabas tú en el 77?”. Curiosamente se inspira en la película de George Lucas American Graffiti, que se promocionó en su día con la pregunta “¿Dónde estabas tú en el 62?”. Letra obra de Sabino Méndez expresando a la perfección el cambio y apertura que estaba sufriendo España en ese momento, que cultural y musicalmente se plasmó en buena parte en La Movida Madrileña. Referencias al ilustrador underground Ceesepe y a Pepe Risi, de Burning. Una bestial voz de Loquillo nos traslada mágicamente a un Madrid que, casi en su totalidad, ya no existe en otro lugar que no sea en la mente de la gente que vivió aquellos años irrepetibles.

12 | Rock Suave

El rock suave, elegante y sensual, como un beso en la garganta, cantado de forma áspera, felina y animal por Loquillo es lo que nos encontramos en este corte de “La Mafia del Baile”, del que además asoman texturas punk. De nuevo los guitarreos de Ricard Puigdomenech deslumbran acompañando la letra de Sabino. El rock es elegante pero a la vez crudo y lleno de bestialidad.

11 | El Hombre De Negro

Como hemos dicho, Gabriel Sopeña tras ese “Brillar y Brillar” sería clave para Loquillo, y otra muestra de ello es esta adaptación del “Man in Black” original de Johnny Cash que representa a Loquillo excelentemente. Una letra que utiliza a ese hombre de negro como metáfora para criticar la ley hecha a medida del poder, a los que acabarán fríos como piedras mientras alguien se hace rico en su sofá o incluso a los inocentes que acuden a guerras pensando que Dios les amparará. Y ese hombre de negro seguirá vistiendo igual hasta que la luz no brille de verdad.

10 | Memoria De Jóvenes Airados

A veces es bueno recordar el pasado y los buenos momentos que nos trajo. Eso hace Loquillo en este tema, acordándose desde 2008 en el disco “Balmoral” de los ya lejanos 80 a través de una letra profunda y un videoclip sin igual que, para los amantes del rock y del baloncesto, se vuelve imprescindible. Imágenes de estrellas del deporte de la canasta como Juan Antonio San Epifanio ‘Epi’, Nacho Solozabal o Andrés Jiménez, ya que como sabemos Loquillo tuvo en su juventud muchos momentos de disfrute dentro de una pista de basket. Curiosamente el mote de Loquillo se lo puso el propio Epi, durante un campeonato de escolares cuando Loquillo, fan de Larry Bird, saltó a coger un pase de Epi, pero el balón venía a tal velocidad que acabó empotrado en la valla de protección. Se acercó a Loquillo y le dijo: “Ya no eres el pájaro loco, ahora pareces un loquillo“.

9 | Rock ‘n’ Roll Actitud

Alguien a quien el rock le ha dado todo (o casi todo) tiene que salir en su defensa en momentos en los que parece que se esconde, que está muerto, pero se levanta haciendo ruido cuando hace falta y es el momento apropiado. “Rock ‘n’ Roll Actitud” es una oda a esto del rock entonada por una banda que no quiere ver ni como lo esconden en las luces y los focos, ni que lo mezclen con reclamos comerciales ni que lo repudien como a un virus contagioso: “Lo manchan con rumores infundados, lo olvidan como a un viejo en un asilo, le chupan sanguijuelas con descaro y vuelve a despertarse recién dormido… pero no olvides, no traiciones, lo que siempre te ha hecho vivir. No olvides, no traiciones lo que llevas muy dentro de ti porque no muere jamás tu rock and roll actitud“…

8 | El Hijo De Nadie

Pieza del LP de 2004 “Arte y Ensayo”, que recuerda esas primeras líneas que escribimos. Loquillo dijo en una entrevista: “Tenía muy claro que o me dedicaba a la música o atracaba bancos“. No paró de luchar, trabajar, avanzar, crecer y finalmente el hijo de nadie que llegaba de Barcelona sin dinero ni padrinos que le respaldaran se transformó en una rock star. Un ritmo country rock con gancho para narrar esa letra profunda, sentida desde primera persona y con la que cualquiera se puede identificar. “Luchas duro si vienes de abajo… Aprendi la ley de la calle, territorio de reyertas y billares. No me dieron segundas opciones, en el barrio no hay distinciones…“.

7 | La Mataré

Un rock potente, repleto de guitarreos electrizantes y firmado por Sabino Méndez, quien se introdujo en la mente de un maltratador y escribió esta letra en primera persona tratando de que fuera irónica, pero tras publicarla recibieron no pocas críticas de medios por hacer apología al maltrato. La composición original se basaba en ritmos de la rumba catalana que se fueron acelerando hasta cristalizarse en una pieza irrefutablemente rockera. Vídeo digno de mención por la actitud cien por cien Loquillo, presumido con esas poses, miradas cautivadoras al público femenino y beso de mano a mano con una fan… Rock and roll actitud.

6 | Cuando Fuimos Los Mejores

El efecto 2000 que tanto pánico causaba allá por 1999 finalmente se quedó en nada, pero para Loquillo supuso una nueva época, apareciendo Jaime Stinus en la producción de sonido. A este hit con música de Gabriel Sopeña le puso letra Loquillo, mirando hacia atrás con nostalgia y morriña sus años de juventud. Un retrato generacional con una incesante guitarra eléctrica que dialoga con la acústica. “Cuando fuimos los mejores, los bares no se cerraban cada noche en firme a la hora señalada… Cuando fuimos los mejores, las camareras nos mostraban la mejor de sus sonrisas, en copas llenas de arrogancia…“.

5 | El Rompeolas

Nos acercamos a los más imprescindibles de Loquillo con el primer single de “Morir en Primavera” (1988), ideado por Sabino, quien no sería el compositor troglodita en el siguiente álbum. Una melodía soberbia con toques cercanos al country rock sumado a una voz más madura de Loquillo que crean esta balada en la que no faltan guitarreos y es una de las favoritas del público, con versos para recordar y repetir. “No hables de futuro, es una ilusión, cuando el rock and roll conquistó mi corazón…“.

4 | El Ritmo Del Garaje

En la antesala de lo más alto y crucial de Loquilo se queda la pieza que da nombre al primer larga duración de Loquillo y los Trogloditas, un disco necesario y vital para la historia del rock español en el que participaron varias figuras de La Movida en pleno apogeo, como Julián Hernández (Siniestro Total), Poch (Derribos Arias) y Alaska, esta última colaborando con su voz en esta pieza y en “Quiero un camión”. “Cualquier noche los gatos de tu callejón le aullarán a gritos esta canción… Cualquier noche los gatos de tu callejón le aullarán a gritos esta canción: Porque yo tengo una banda de Rock ‘n’ Roll“.

3 | Rock And Roll Star

Y ahora sí, abrimos nuestras canciones más imprescindibles del artista catalán con lo que él mismo es, una “Rock and roll star”, compuesta en sus primeros días con los Intocables para el largo “Los tiempos están cambiando”, su debut en 1980. Un riff inconfundible y letra histórica de nuevo gracias a Sabino Méndez. “Has tenido suerte de llegarme a conocer, creo que a nadie le gusta el nacer para perder. Abrirás una revista y me encontrarás a mí, debo ser algo payaso pero eso me hace feliz“.

2 | Feo, Fuerte Y Formal

Las tres F. Un autorretrato con humor extraído de John Wayne, ‘El Duque’, quien pidió que en su tumba se escribiera en castellano exactamente eso, “Feo, fuerte y formal”. Dio también título al disco de 2001 y fue él mismo el que corrió con los gastos de grabación, ya que en momentos en los que sus últimos discos habían sido producidos por cuatro diferentes sellos querían escuchar el resultado antes de comprarlo. Pero como se dice en su biografía y el refrán, al mal tiempo buena cara, y Loquillo se creció ante las dificultades dentro de lo que él considera el periodo más difícil de su carrera. “Dame una sonrisa de complicidad y toda tu vida se detendrá…“.

1 | Cadillac Solitario

Y en lo más alto encontramos el desamor de un barcelonés sentado en su Cadillac segunda mano a las afueras de su ciudad que ve a sus pies. Una reflexiva y honda letra que en sus primeros años (se grabó en 1982) no gozó de la popularidad de hoy en día, sino que es un tema que ha ido creciendo con el paso del tiempo. Esa lírica, según Loquillo, pone un Cadillac como metáfora de los sueños depositados en un momento de tu vida que no consigues, además de todo lo que vas dejando atrás. Para él, “Cadillac solitario” tiene una interpretación y un feeling ahora muy diferente al que tuvo cuando la cantó con veintipocos años. Por su parte, Sabino Méndez dice que intentó que fuera una mezcla de Roy Orbison, Don McLean, The Clash y Bruce Springsteen, pero al final él mismo ha confesado que salió algo más cercano a Willy DeVille con retazos de punk de barrio.