En 2011, con “Mapas“, los madrileños despejaron las dudas sobre si serían capaces de crear un disco que siguiera la estela de “Un día en el mundo” que tan buena recepción tuvo. Tres años después llega “La Deriva” y los detractores reaccionan igual, volviendo a salir de sus escondites como si estuviéramos en La Historia Interminable (de donde, por cierto, los tricantinos cogen su nombre, de esa tortuga que aparece en la novela Michael Ende). El caso es que los de Pucho vuelven con fuerza y con ganas de proporcionar letras algo menos enrevesadas y más acordes al panorama que se vive en los días que se publica el disco en España.

Si en ese “Mapas” ya se hacía palpable una mayor energía y garra en muchas piezas, orientadas quizás hacia un portentoso directo, en “La Deriva” esa línea sigue su trayectoria ascendente. Tanto las percusiones de Jorge González como la batería de David ‘El Indio’ aumentan su peso y aparecen con mayor ímpetu y empuje, escoltando a la perfección los mensajes que la voz de Pucho, por momentos también más agresiva, quiere trasladar. Por lo tanto un sonido más inmediato, claro, con mayor fuerza, mucho más fácil de digerir pero que por contra pierde parte de esa profundidad que atesoraban los dos anteriores largos.

[pullquote]Los tricantinos dan rienda suelta a letras con mensajes críticos social y políticamente que ya asomaban en los anteriores discos.[/pullquote]

Con la canción que da nombre al disco y además utilizada como segundo single abrimos. “La Deriva” exhibe un ritmo de batería cíclico y las percusiones de Jorge González se adhieren mientras Pucho empieza a narrar una letra compleja pero a su vez directa y especial para todo fan del grupo que viva en nuestro país hoy en día. Simultáneamente se sucede un diálogo de guitarras entre Guillermo Galván (autor de esta letra) y Juanma Latorre. Sinceridad y proximidad sin olvidarse de metáforas y la calidad lírica: “Habrá que inventarse una salida, que el destino no nos tome las medidas… Hay esperanza en la deriva“.

Esa última frase del anterior párrafo también podría definir “Golpe Maestro“, siguiente corte del elepé y primer adelanto que pudimos ver de “La Deriva”, dejando claras sus intenciones para este trabajo con esa evolución de sonido y letra protesta. La elección de singles no pudo ser mejor para dejar con la miel en los labios a los acérrimos a Vetusta y para que los críticos se dieran cabezazos contra la pared porque los de Pucho lo habían vuelto a hacer, habían dado otro golpe maestro. Musicalmente aporta un trepidante ritmo a través de un power trio de batería, guitarra y bajo (al que se añaden diversos sonidos) que supera en garra a todas las piezas de “Un día en el mundo” y de “Mapas”, sin que esto sea positivo o negativo, simplemente una realidad que para los que echábamos en falta más nervio en la cocina tricantina, aquí lo tenemos. En esos anteriores discos encontrábamos retazos de crítica social y política, pero en “Golpe Maestro” se desatan con furia y rabia, un mensaje realista y duro que quizás no se acerca al plano económico tanto como podemos pensar, sino más hacia lo moral, hacia sentirse estafado como persona, que te hayan robado tus derechos y tu dignidad se desvanezca.

[pullquote]En “La Deriva” encontramos un sonido más inmediato, claro, con mayor fuerza y más orientado hacia el directo pero que por contra pierde parte de esa profundidad que atesoraban los dos anteriores largos.[/pullquote]

En sólo dos pistas nos podemos preguntar, ¿dónde están los Vetusta Morla de antes? Para eso llega “La mosca en tu pared“, sumergiéndonos de pronto en una letra críptica como ninguna pero con una instrumentación cuidada al máximo, marcando el cambio de intensidad y con una sección instrumental a la mitad marca de la casa, en la que además, como curiosidad, se enumeran nombres de insectos en inglés. Según Pucho se trata del momento en el que observas que algo no está bien (moralmente o socialmente aceptado) pero no puedes hacer nada a simple vista para cambiarlo. Dentro de la misma canción se observa un gran cambio, una mutación, evolución, una metamorfosis, otro de los mensajes de “La Deriva”: el constante cambio, porque nada es igual a antes. Y tras un paseo por el mundo kafkiano llegamos a “Fuego“, una historia que le contaron a Guillermo Galván sobre un pueblo indígena al que cuando colonizaron obligaron a ponerse ropas, y eso les produjo una intensa gripe que causó un elevado número de muertes. A partir de ahí se va creando una historia que tiene algo que ver, pero es a su vez un mensaje profundo y crítico, queriendo expresar que muchas veces cuando alguien impone algo a otras personas pensando que eso será beneficioso para ellos puede ser contraproducente y dejar secuelas negativas. Los elementos predominantes de este largo con batería y percusiones dominando, a lo que se suman el resto de instrumentos, continúan y hacen de “Fuego” un tema que completa el mejor pistoletazo de salida posible.

Fiesta Mayor” continúa el trabajo crítico de “Golpe Maestro”, hablando sobre cómo estamos ahora tras el periodo de crecimiento económico en España que parecía que no tenía fin. “¡Alto!” por su parte descubre elementos bastante folclóricos de aquí o del otro lado del Atlántico, y de nuevo presenta un mensaje delicado sobre sentirse de una patria infestada y envenenada, viéndose obligado a moverse de ese lugar a otro, sea España, otro país, o el mismo planeta. Ese grito de ¡Alto! marca también un descenso de ritmo y fuerza para dar paso al lado B del disco, que comienza con “La Grieta“, regresando al sonido más propio de “La Deriva”, crudo y directo, y presenta una letra sobre los procesos creativos, a veces cohibidos por la rutina del día a día y que con sucesos que para nada deberían ayudar a despertar la imaginación como una carta del banco o la pantalla del ordenador, puede lograrse.

[pullquote]Con un sonido más directo y enérgico, sumado a letras más cercanas al contexto social y político del momento, se aseguran portentosos directos y las delicias de los fans una vez más.[/pullquote]

Con “Pirómanos” se acentúa más aún ese sonido sin ataduras y sin querer hacer un juicio al respecto con el mensaje de “¡Menos humos y más fuego, más, más, más, más!“, para la propia banda sí tiene sentido, ya que según ellos en estos tiempos parece que nadie tiene la culpa de nada, que todo sucede por arte de magia, al igual que a veces los incendios cuando han arrasado todo resulta que, en realidad, fueron provocados, hay responsables. El noveno corte del disco es “Las salas de espera“, una lírica sobre lo que mucha gente espera, que todo pase, rápido, lo antes posible. Instrumentalmente es bastante diferente al resto, exhibiendo un in crescendo con sección instrumental cautivadora y un tono misterioso de Pucho que nos conduce a “Cuarteles de invierno“, la canción que más semejanza guarda con los anteriores álbumes; una montaña rusa en lo que a intensidad se refiere y que nos dice que aunque tengamos un equipaje del pasado a las espaldas hay que deshacerse de él y vivir tu propia vida. Seguir adelante sin mirar hacia atrás y no rendirse. Uno de los tracks sin duda más destacados de “La Deriva” con una letra extraordinaria.

Para el final nos reservaban también algo de humor y diversión, no sólo iban a inundarnos los madrileños con crítica social, política y mensajes profundos. “Tour de Francia” habla de esos veranos interminables que cuando no hay nada que hacer enciendes la tele, te tumbas en el sofá y ves el Tour. Un sonido ocurrente y jovial que utiliza el Tour como hilo para llegar a “Una sonata fantasma“, que pone punto y final aunque, curiosamente, fue la primera pieza compuesta. Tema acústico, íntimo y exhibiendo una compleja letra con un Pucho que habla casi susurrando sobre la deriva mental de una persona que ya ha vivido su vida y sufre alzheimer. Cierre perfecto para este tercer LP de Vetusta Morla.

Vetusta Morla – La Deriva

  • Sonido más directo y enérgico que junto a letras más cercanas al contexto social y político del momento se aseguran portentosos directos.
  • La mejor elección de singles posible con “Golpe Maestro” y “La Deriva”.
  • Rienda suelta a las letras con mensajes críticos social y políticamente que ya asomaban en los anteriores largos.

  • La evolución de sonido hace que muchos sigan echando de menos “Un día en el mundo”.

PÁGINA DE ARTISTA

7.8

 

Tercer disco de Vetusta Morla que de nuevo hace a sus opositores echarse atrás, con un sonido más crudo, directo y letras cercanas a los tiempos que acontecen, sin olvidar narrativas profundas y por momentos crípticas. Lo que sí está claro es que Vetusta Morla no navegan a la deriva, tienen un rumbo claro y convincente.

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